
En una tarde en la que no dominaba ni imponía condiciones, Racing resolvió el partido en un puñado de minutos y se llevó tres puntos que cambian el ánimo. El 2-0 frente a Banfield, en el estadio Florencio Sola, dejó atrás un inicio de torneo cargado de dudas y le dio al equipo de Gustavo Costas margen para pensar en lo que viene.

El triunfo no nació desde la comodidad ni desde un rendimiento sostenido. Durante varios pasajes del primer tiempo, el conjunto visitante quedó partido y sin claridad en los últimos metros. En ese contexto incómodo apareció una pelota suelta que alteró el rumbo de la tarde.


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A los 27 minutos, Marco Di Cesare capturó un rebote tras la respuesta de Facundo Sanguinetti y, de media vuelta, puso el 1-0. El gol descomprimió a un equipo que no encontraba circuitos y que sufría cada avance del “Taladro”. Desde entonces, el partido empezó a jugarse en otro tono.
Sobre el cierre de la primera etapa llegó la jugada que terminó de inclinar la balanza. El árbitro Pablo Dóvalo advirtió una mano dentro del área local y señaló el punto penal. Adrián “Maravilla” Martínez asumió la responsabilidad y, con un remate potente, marcó el segundo a los 46 minutos.
El 2-0 antes del descanso modificó los planes de ambos. Banfield quedó obligado a adelantarse y Racing ajustó piezas para sostener la ventaja. En el entretiempo, Costas movió el banco y buscó equilibrio para evitar sobresaltos.
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El complemento resultó más previsible que la etapa inicial. Racing se agrupó mejor, cerró espacios y administró la diferencia sin pasar grandes sustos. Los ingresos de Bruno Zuculini, Matías Zaracho y Valentín Carboni aportaron energía y control en la mitad de la cancha.
Del lado local, el equipo de Pedro Troglio intentó cambiar la dinámica con variantes ofensivas como Bruno Sepúlveda y Rodrigo Auzmendi, pero no logró quebrar la última línea visitante. La defensa académica respondió cuando la exigieron y Facundo Cambeses transmitió seguridad en las pelotas aéreas.
El resultado adquiere mayor peso si se mira el arranque del campeonato. Racing acumulaba tres derrotas consecutivas en la Zona B del Torneo Apertura y la estructura del equipo estaba bajo cuestionamiento. Con esta victoria y la anterior frente a Argentinos Juniors, el panorama se vuelve menos asfixiante.
Ahora el calendario propone un desafío mayor. El próximo viernes, desde las 20, la Academia visitará La Bombonera para medirse con Boca en la sexta fecha. Con dos triunfos al hilo y el arco en cero, el equipo de Avellaneda viaja con otra confianza y la sensación de que, aun sin brillar, puede lastimar cuando encuentra su momento.








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