
Después de 50 años, el Ejército incorporará nuevos camiones Unimog 4000
Actualidad17/02/2026
REDACCIÓNEl ministro Carlos Presti viajó a Alemania y vio la primera unidad de un lote de 48 más 16 camiones militares Unimog 4000, que el Ejército incorporará después de 50 años.

La escena ocurrió lejos de los cuarteles argentinos y en un entorno industrial de alta escala: la planta de Mercedes-Benz Special Trucks en Alemania. Hasta allí llegó el ministro de Defensa Carlos Presti, en una visita que el propio ministerio presentó como “histórica” y que dejó una imagen concreta: la primera unidad de un camión militar que pasará a integrar el parque del Ejército Argentino. El viaje instaló un dato de fondo que excede el recorrido por la fábrica: vuelve a ponerse en discusión qué capacidades operativas se priorizan y por qué, en un contexto de restricciones y demandas sociales múltiples.
El anuncio oficial no se apoyó en un discurso técnico, sino en la contundencia del número y la idea de “retorno” después de décadas. Según difundió la cuenta del Ministerio de Defensa, Presti conoció “la primera unidad del lote de 48 + 16 camiones militares todo terreno Unimog 4000”. La fórmula no solo habla de una compra, sino de una decisión de dotación, con un volumen que sugiere planificación y una renovación por etapas.


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En ese mensaje, el ministerio subrayó el paso del tiempo como argumento político. “Después de 50 años, la Argentina vuelve a incorporar vehículos militares de campaña de esta categoría”, sostuvo la publicación. La frase busca colocar la adquisición en una línea de continuidad perdida, como si el país recuperara una herramienta que había quedado fuera de su estructura por medio siglo.
El vehículo elegido, el Unimog 4000, aparece presentado como sinónimo de “robustez extrema”, “durabilidad comprobada” y “capacidad todoterreno”. Esa descripción se vincula a un uso previsto en escenarios de campaña, donde la movilidad y la logística suelen pesar tanto como el equipamiento de combate. En términos prácticos, la compra se ancla en la posibilidad de atravesar terrenos difíciles y sostener despliegues en condiciones adversas.
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La propia comunicación oficial enfatizó ese punto al hablar de movilidad y despliegue operativo. “Esta adquisición marca el inicio de un proceso de transformación en el Ejército Argentino, fortaleciendo una capacidad que beneficia a toda la Fuerza y mejora significativamente su movilidad y despliegue operativo”, indicó el texto difundido. El mensaje, además, deja una lectura implícita: no se trata de sumar unidades aisladas, sino de iniciar un ciclo de actualización.
En paralelo, la visita a la casa matriz de Mercedes-Benz en Alemania funcionó como señal diplomática y de gestión, con una puesta en escena que el ministerio eligió mostrar. La frase inicial del comunicado lo enmarcó como “Visita histórica” a la planta, un recurso habitual para dar dimensión política a una compra de equipamiento. En esa construcción, el viaje queda asociado a una decisión estratégica, no solo a una inspección técnica.
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Sin embargo, la adquisición también abre preguntas que el propio comunicado no desarrolla. La idea de “modernización” suele chocar con la discusión pública sobre prioridades del gasto, sobre todo cuando conviven recortes, ajustes o demandas urgentes en otras áreas del Estado. En ese cruce, la dotación del Ejército se lee tanto como decisión de defensa como gesto político hacia un sector que, según la fuente, volverá a incorporar una categoría de vehículos que no sumaba desde hace 50 años.
El mensaje oficial cerró con una definición que el propio Ministerio eligió como sello. “Un paso firme hacia la modernización”, escribió la cartera al sintetizar la compra. Esa frase busca ordenar el relato bajo un concepto amplio y, a la vez, suficientemente abierto como para abarcar desde logística hasta despliegue territorial, sin precisar costos ni cronogramas en el texto difundido.
Fuente: NA.















