
Un auto pasó la barrera de la mansión de Trump en Mar-a-Lago a la madrugada y desató un tiroteo
Actualidad22/02/2026
REDACCIÓNUn hombre “de poco más de 20 años” irrumpió en el perímetro de Mar-a-Lago con una presunta escopeta y un bidón de combustible. El Servicio Secreto lo abatió.

La madrugada en Palm Beach dejó una escena de máxima tensión alrededor de Mar-a-Lago, el complejo donde suele alojarse Donald Trump los fines de semana. Según el reporte oficial, un hombre logró superar el perímetro seguro cerca de la 1.30 y la respuesta de los custodios terminó con el sospechoso muerto. El hecho abrió una investigación conjunta entre varias agencias federales y locales.
El dato que primero encendió las alarmas no fue un llamado anónimo, sino el modo en que se produjo la irrupción. El intruso habría aprovechado el movimiento de un vehículo que salía para atravesar en auto la puerta norte del predio. En ese punto, los agentes lo confrontaron dentro del área custodiada y se produjo el tiroteo.


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El portavoz del Servicio Secreto, Anthony Guglielmi, informó que el sospechoso era “de poco más de 20 años” y que llevaba lo que parecía ser una escopeta junto con un bidón de combustible. Ese detalle, incorporado en la comunicación oficial, orientó desde el inicio la lectura del episodio como un ingreso deliberado y riesgoso. Por el momento, no se difundió la identidad de la persona abatida.
En paralelo, la investigación sumó un elemento que ayuda a reconstruir el camino previo al ingreso. La familia del sospechoso, oriunda de Carolina del Norte, lo reportó como desaparecido varios días antes, y los investigadores creen que viajó desde su estado natal hacia el sur. Esa línea de trabajo busca precisar cuándo comenzó el trayecto y si existieron señales previas sobre su intención.
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El operativo no quedó circunscripto al Servicio Secreto, porque en el lugar también había un oficial de la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach cumpliendo tareas de custodia. Según se informó, ese agente participó del intercambio de disparos junto a los federales. Desde entonces, se consolidó un equipo de investigación con participación del FBI, el Servicio Secreto y el sheriff local.
En su cuenta de la red social X, Guglielmi comunicó el hecho con una fórmula directa y anticipó más información oficial. “An armed man was shot & killed by U.S. Secret Service agents & @PBCountySheriff after unlawfully entering the secure perimeter at Mar-a-Lago early this morning. A press briefing with additional details will be held at 9:00 a.m with @FBI and Palm Beach County.” La difusión pública del mensaje también marcó el tono institucional con el que se buscó encuadrar el episodio desde temprano.
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Otra precisión relevante del reporte es que Trump no estaba en Mar-a-Lago al momento del tiroteo. El texto indicó que el presidente había recibido a gobernadores estatales en una reunión en la Casa Blanca el sábado por la noche. Además, se consignó que Melania Trump se encontraba con él en Washington esa misma noche, lo que dejó a la residencia de Florida sin la presencia del matrimonio presidencial.
Mientras se ordenaban esas confirmaciones, los investigadores comenzaron a trabajar con una hipótesis central: reconstruir la motivación. En el comunicado se indicó que buscan elaborar un perfil psicológico del sospechoso y establecer el motivo de sus actos. Esa tarea suele apoyarse en recorridos, vínculos, comunicaciones y cualquier registro que permita entender por qué eligió ese objetivo.
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El episodio se inscribe, además, en un contexto de antecedentes recientes en materia de seguridad presidencial. El texto recordó que a principios de este mes fue condenado a cadena perpetua Ryan Routh, de 59 años, por haber planeado asesinar a Trump en su campo de golf de Florida en septiembre de 2024. También mencionó otro intento en Pensilvania, cuando Matthew Crooks, de 20 años, disparó durante un mitin y rozó la oreja derecha del entonces candidato, en un ataque donde murió un asistente y el agresor fue abatido.
Fuente: LA NACION.
















