
Empresarios apoyan el plan oficial y admiten que habrá empresas que no resistirán
Actualidad25/02/2026
REDACCIÓNEl titular de la Cámara de Comercio respaldó el rumbo económico tras reunirse con el Gobierno, pero reconoció que el ajuste golpea al sector y que no todos podrán sostenerse.

La advertencia no salió de la oposición ni de un gremio en conflicto. La formuló uno de los principales referentes del empresariado argentino después de sentarse cara a cara con funcionarios nacionales. Mario Grinman, presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), acompañó el plan económico del Gobierno, aunque dejó una frase que expone el costo que atraviesa parte del sector.
“Algunos vamos a quedar en el camino, pero es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal”, sostuvo el dirigente tras el encuentro en Casa Rosada. La definición sintetiza el respaldo político al rumbo oficial y, al mismo tiempo, la preocupación por la supervivencia de empresas que no logran adaptarse al nuevo escenario.


La reunión se extendió durante una hora y media y contó con la participación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y referentes del llamado Grupo de los 6, que nuclea a las principales cámaras empresarias. Allí, según relató Grinman, el Gobierno ratificó que no habrá cambios en el programa económico y que la hoja de ruta continuará sin modificaciones.
OTRAS NOTICIAS:
El dirigente del comercio reconoció que el contexto no ofrece alivio inmediato. “No está atravesando un momento fácil”, describió sobre la situación del país, aunque señaló que aparecen señales que invitan a sostener el acompañamiento. En ese marco, afirmó: “Estamos dispuestos a apoyarlo con todo el sacrificio que se necesita para salir adelante”.
El respaldo, sin embargo, no implica silencio frente a las dificultades. Grinman marcó diferencias con medidas sectoriales y reclamó transformaciones de fondo. “No se puede ir con parches para un sector sí y para el otro no”, planteó, en referencia a políticas aisladas que, según evaluó, no alcanzan para recomponer el entramado productivo.
Uno de los puntos más sensibles para el comercio es el nivel de consumo. El dirigente admitió que la actividad perdió dinamismo y describió un escenario distinto al de meses anteriores. “Lo que hay es un amesetamiento”, explicó, y contrastó con el período previo en el que, según señaló, “el consumo volaba, porque la gente sabía que el dinero en el bolsillo le quemaba y había que salir rápidamente a desprenderse”.
Con precios más estables, el comportamiento cambió. “Hoy eso no sucede, los precios están estables y, es cierto, el consumo ha mermado, pero, de a poquito, sabemos que esto va a funcionar”, agregó. La frase combina expectativa y cautela, en un contexto donde las ventas no recuperan todavía el ritmo que necesita el sector.
OTRAS NOTICIAS:
En relación con el empleo mercantil, Grinman trazó una diferencia respecto de la industria. Señaló que, en el comercio, el balance entre altas y bajas de personal se mantiene sin retrocesos significativos. “En el sector comercio, que sí medimos, entre las altas y bajas de personal, no hay caída, eso se mantiene estable, pero seguramente hay sectores que cierran”, reconoció.
La advertencia sobre empresas que no lograrán sostenerse convive así con el acompañamiento al programa oficial. El mensaje hacia el Gobierno resulta claro: apoyo al rumbo, pero con conciencia de que la transición impacta de manera desigual y que no todos los actores económicos atraviesan el proceso con la misma capacidad de resistencia.
En ese equilibrio entre respaldo y advertencia se mueve hoy una parte del empresariado. La expectativa se posa en que las reformas estructurales generen un escenario más previsible, mientras el comercio enfrenta un presente de ventas moderadas y márgenes ajustados. El propio Grinman dejó planteado el dilema: sostener el proceso aun cuando el costo, para algunos, implique quedar fuera del mercado.














