
La gripe aviar reaparece cerca de CABA y activa un monitoreo de 10 días
Actualidad02/03/2026
REDACCIÓNSalud emitió una alerta tras nuevos focos de influenza aviar H5 en Buenos Aires y CABA. Piden notificar exposiciones, monitorear 10 días y evitar contacto con aves enfermas.

Los nuevos hallazgos de influenza aviar altamente patógena (H5) en aves silvestres y de corral empujaron a reactivar una parte sensible del sistema sanitario: la vigilancia para detectar a tiempo a cualquier persona que haya estado expuesta. El movimiento se concentra en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad de Buenos Aires, donde se confirmaron focos en distintos puntos y con distintas especies. La respuesta oficial busca adelantarse a la aparición de síntomas y ordenar el seguimiento antes de que el riesgo se vuelva un problema mayor.
El Ministerio de Salud de la Nación difundió una comunicación interna dirigida a equipos de salud con un objetivo explícito: fortalecer la vigilancia epidemiológica y sostener la identificación temprana de posibles exposiciones. La alerta se conoció luego de confirmaciones del SENASA, el organismo que interviene en la contención del virus y en la coordinación con las autoridades provinciales. El caso pone en juego una articulación poco visible para el público, pero determinante: salud animal y salud humana trabajando en espejo.


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En la secuencia de detecciones aparecen tanto aves silvestres como de corral, un dato que obliga a ampliar el radar. El 21 de febrero se confirmó el virus en ejemplares silvestres del departamento bonaerense de General Madariaga, incluyendo gaviota capucho café, cisne coscoroba y cisne de cuello negro. Ese registro marca que el foco no se limita a un criadero o a un circuito productivo: también está en fauna que se mueve y puede entrar en contacto con espacios urbanos o periurbanos.
Días después, el mapa se extendió hacia aves de corral y hacia nuevas localidades. El 23 de febrero se detectaron casos en la localidad de Ranchos, también en territorio bonaerense, y el 25 de febrero se confirmaron otros dos focos, uno en Lobos y otro en un punto sensible de la Ciudad: la Reserva Ecológica Costanera Sur. La presencia en un área de circulación cotidiana, con aves y ambientes acuáticos, refuerza la idea de extremar cuidados en el contacto con animales o superficies.
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El SENASA queda a cargo de las acciones para evitar la circulación del virus y coordina con las jurisdicciones, mientras el Ministerio de Salud trabaja en paralelo sobre el componente humano. La alerta describe una tarea concreta: identificar personas expuestas, investigar el contexto epidemiológico e implementar medidas de control. El foco no se pone en una transmisión masiva, sino en evitar que una exposición puntual se transforme en un caso que pase desapercibido.
La pieza central del protocolo es el seguimiento de quienes pudieron estar en contacto con animales enfermos o muertos o con entornos contaminados sin protección adecuada. La cartera sanitaria pidió notificar al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS 2.0) los casos de exposición y monitorearlos durante 10 días para detectar tempranamente síntomas compatibles. Ese tramo de observación funciona como ventana crítica: si aparece sintomatología, el sistema busca responder rápido y con registro inmediato.
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En ese monitoreo, el Ministerio describe cuáles son los síntomas que deben encender la consulta: tos, dolor de garganta, dificultad para respirar o conjuntivitis, con o sin fiebre, dentro de los 10 días posteriores a la exposición. Ante ese cuadro, los profesionales deben indicar antiviral con oseltamivir según evaluación clínica, notificar de manera nominal e inmediata como “Sospecha de virus emergente” al SNVS 2.0 y tomar muestras para identificar el agente. La indicación suma un límite temporal para el laboratorio: realizar la toma dentro de los 4 días posteriores a la aparición de síntomas.
Para la población, la alerta baja una recomendación que apunta a cortar el riesgo en el origen: evitar el contacto con aves enfermas o muertas y con superficies posiblemente contaminadas con saliva, mucosa o heces de aves silvestres o de corral. El mensaje insiste en que, ante animales enfermos o muertos, la notificación debe llegar de inmediato al SENASA. Además, se reiteran medidas generales de prevención de infecciones respiratorias y la recomendación de no asistir a actividades laborales o educativas mientras se está enfermo.
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El Ministerio subrayó un dato que busca evitar interpretaciones erróneas y, al mismo tiempo, enfocar la prevención en lo que importa. Hasta el momento no se confirmaron casos en humanos, y las infecciones en personas se asocian principalmente al contacto directo con animales enfermos o muertos o con entornos contaminados. El texto también remarca que la enfermedad no se transmite por el consumo de carne aviar ni subproductos y que no se registró transmisión sostenida de persona a persona.
Con focos confirmados y con especies distintas involucradas, la estrategia sanitaria queda atada a la rapidez para detectar exposiciones y a la prudencia en el contacto con aves. El monitoreo de 10 días actúa como una barrera temprana, diseñada para que cualquier síntoma se registre y se investigue sin demoras. En un escenario donde el virus aparece en espacios abiertos y en aves de corral, el sistema intenta ganar tiempo antes de que el problema escale.
Fuente: NA.
















