
El Concejo Deliberante de Puerto Madryn cambió una escena histórica del recinto: la votación a mano alzada quedó atrás. En su lugar, comenzó a funcionar un sistema de votación electrónica que registra asistencia, pedidos de palabra y el sentido del voto de cada edil.

La herramienta se utilizó formalmente en la última sesión ordinaria y marca un giro en la dinámica parlamentaria local. Cada concejal cuenta ahora con un panel individual instalado en su banca, desde donde puede emitir su voto afirmativo, negativo o abstenerse con solo presionar un botón.
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El sistema no solo agiliza el conteo. Está conectado a una pantalla visible en el recinto que exhibe en tiempo real el resultado de cada votación y la identificación precisa de cómo votó cada integrante del cuerpo.
El presidente del Concejo, Martín Ebene, explicó que la iniciativa surgió desde la Presidencia con el objetivo de optimizar el funcionamiento legislativo. “Se propuso implementar un sistema de votación electrónica con la finalidad de agilizar el proceso de las sesiones y, también, poner a disposición de la comunidad las actas de cada votación”, señaló.
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Según indicó, la incorporación tecnológica se enmarca en una línea de trabajo orientada a ampliar la transparencia institucional. “Fuimos uno de los primeros Concejos en transmitir las sesiones en vivo; contamos con la herramienta ‘Concejo Abierto’ en nuestra web para que cada vecino pueda consultar trámites y conocer el estado de los expedientes. Ahora avanzamos con un sistema que aporta mayor agilidad y transparencia”, sostuvo.
La visualización inmediata del voto permite que quienes siguen la sesión —tanto en el recinto como de manera virtual— conozcan con claridad la posición de cada concejal. Esto fortalece la trazabilidad de las decisiones y deja un registro digital automático de cada tratamiento.
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Además de emitir el voto, los dispositivos permiten registrar asistencia al inicio de la sesión y solicitar la palabra, lo que ordena el debate y reduce tiempos administrativos. El cambio apunta a hacer más dinámico el desarrollo de cada jornada legislativa.
La modernización no implica solo una cuestión técnica. También modifica la relación entre el Concejo y la ciudadanía, al facilitar el acceso a la información sobre cómo se toman las decisiones y cómo se posiciona cada representante frente a los proyectos.
Con esta incorporación, el cuerpo legislativo local consolida un esquema de trabajo acorde a estándares actuales de gestión pública. La mano alzada, que durante años simbolizó el acto parlamentario, ahora convive con una pantalla que muestra, sin margen de duda, el resultado de cada votación.
















