
El padre del nene que murió en un choque publicó fotos en una fiesta y le deben quitar la prisión domiciliaria
Policiales04/03/2026
REDACCIÓNLa querella pidió una audiencia urgente para que Leandro Ríos pierda el beneficio del arresto en su casa. Mencionan fotos de reuniones y alcohol, y reclaman que la jueza cumpla su advertencia.

El caso por la muerte de Elías, un bebé de un año y cuatro meses, vuelve a tensar el rumbo judicial por un dato que apareció fuera del expediente, en el terreno donde todo se viraliza rápido. La querella que encabeza el abogado Facundo Bonavita, en representación de la mamá del niño, solicitó una audiencia para discutir la continuidad de la prisión domiciliaria de Leandro Ríos. El planteo apunta a que el beneficio se termine de inmediato si se comprueba que incumplió las condiciones impuestas.
Bonavita explicó que la audiencia se fijó para las 8 de la mañana y que la pidió la propia querella después de presentar un escrito “urgente”. Según relató al aire en #LA17, el objetivo es tratar “la revocación de la prisión domiciliaria que recae sobre Leandro Ríos” por el hecho que terminó con la muerte del niño. En su exposición, sostuvo que el fallecimiento ocurrió como consecuencia de “su conducta negligente de haber conducido bajo los efectos del alcohol”.


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El abogado recordó que Ríos tiene una prisión preventiva por seis meses, medida que dispuso la jueza penal Patricia Reyes en la audiencia de control de detención realizada al día siguiente del accidente. Sin embargo, el imputado cumple esa preventiva en su domicilio, bajo condiciones específicas. En la entrevista, Bonavita enumeró restricciones que, según remarcó, la jueza dejó “muy claras” al momento de otorgar el arresto domiciliario.
Entre esas reglas, mencionó que Ríos no puede recibir visitas ni realizar reuniones familiares en el lugar donde cumple la medida. También señaló que tiene prohibido consumir alcohol y drogas, además de otras pautas de conducta. Bonavita afirmó que la magistrada reiteró que ante “el mínimo incumplimiento” ella misma ordenaría la revocación y el traslado inmediato a un centro de detención. Ese punto, para la querella, funciona ahora como vara principal del pedido.
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El disparador del planteo, siempre según el abogado, llegó por capturas de fotos publicadas en Instagram que circularon entre allegados de la familia en Puerto Madryn. Bonavita dijo que en esas imágenes “se lo ve al señor Ríos realizando juntadas en ese domicilio donde está cumpliendo el arresto domiciliario”. Agregó que en otras fotos “se los ve consumiendo alcohol”, lo que en su mirada configura una falta grave frente a condiciones expresas.
Con ese material como base, la querella pidió que el tribunal trate el presunto incumplimiento en audiencia. Bonavita sostuvo que, tras tomar conocimiento, solicitaron que se fije el encuentro “el mismo viernes a última hora”, que el tribunal lo recibió el lunes y que la audiencia quedó pactada para hoy. En ese marco, afirmó: “Lógicamente corresponde que le revoquen la prisión domiciliaria y sea trasladado a una cárcel común”.
El abogado también puso el acento en el impacto emocional que, dijo, provocaron esas publicaciones en la familia materna del niño. En la entrevista, describió el momento como “muy dramático” y sostuvo que las imágenes resultan “una burla” hacia la memoria de Elías, hacia la familia y hacia la comunidad. Vinculó esa percepción con el cumplimiento de las reglas judiciales y lo planteó como un límite: “La verdad que después de esto y de ver las imágenes, no encuentro otra salida que no sea la de revocar la prisión domiciliaria”.
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En paralelo al pedido puntual, Bonavita repasó por qué la querella buscará una pena más alta cuando el caso llegue a juicio. Señaló que la escala penal parte de un mínimo de tres años y llega a seis, y marcó que el objetivo es exigir el máximo por los agravantes. En su descripción, recordó que Ríos tenía “1,99 de alcohol en sangre” y que existen cámaras donde “se lo ve que venía con la camioneta zigzagueando”.
También mencionó otros elementos que, según dijo, agravan el hecho. Indicó que el niño no llevaba cinturón de seguridad ni la sillita reglamentaria por su edad, y que esos puntos se evaluarán para sostener una condena efectiva. En la conversación, planteó que la querella apunta a evitar un resultado que considere desproporcionado: “Vamos a velar por que sea la pena máxima la que le corresponda, teniendo en cuenta los agravantes del accidente”.
El debate en el estudio también abrió una discusión más amplia sobre las penas por hechos viales con alcohol y víctimas fatales. Bonavita vinculó el problema a la legislación vigente y dijo que “lo mejor” sería una modificación del Código Penal para elevar mínimos de cumplimiento efectivo en casos graves. En ese tramo, remarcó: “Estamos hablando de que perdió la vida un bebé un año y cuatro meses y la manera en la que lo perdió, que podría haber sido evitable”.
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Sobre el rol del Poder Judicial, el abogado buscó despegar responsabilidades y señaló que los jueces aplican la norma disponible. Dijo que la propia jueza Reyes expresó en la audiencia de control de detención que “está haciendo cumplir la ley”. En esa línea, resumió su posición con una frase directa: “La ley es flojita, el problema es la ley, no el juez”.
Con la audiencia en marcha, el planteo de la querella concentra la atención en un punto concreto: si el arresto domiciliario, tal como está diseñado y controlado, alcanza para sostener una medida de coerción cuando aparecen señales de incumplimiento. La discusión no pasa por lo simbólico, sino por hechos que, según la presentación, chocan con prohibiciones explícitas. Y el caso, por la edad de la víctima y por el dato del alcohol, vuelve a correr la mirada hacia la eficacia real de las respuestas penales en siniestros viales graves.
















