
Reactivan una represa clave en Santa Cruz tras dos años de obras frenadas
Actualidad05/03/2026
REDACCIÓNEl Gobierno firmó un nuevo acuerdo con las constructoras para retomar la represa Jorge Cepernic, financiada por China y paralizada desde 2023.

Una de las obras hidroeléctricas más importantes del país volverá a ponerse en marcha en Santa Cruz después de más de dos años de paralización. El Gobierno nacional anunció la reactivación de la construcción de la represa Jorge Cepernic, parte del complejo hidroeléctrico sobre el río Santa Cruz financiado con capitales chinos.
El reinicio del proyecto fue posible tras la firma de una adenda al contrato original entre la empresa estatal Enarsa y la unión transitoria de empresas encargada de la obra. El acuerdo permite actualizar las condiciones técnicas y económicas del proyecto, que llevaba años atravesado por conflictos contractuales y reclamos por costos.


El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó la decisión a través de un mensaje en redes sociales. “Acordamos el reinicio de las obras de las represas de Santa Cruz, que llevaban años de suspensión por incumplimientos contractuales. Con esta decisión, regularizamos las condiciones para retomar inicialmente la construcción de represa Cepernic”, señaló.
La obra había quedado prácticamente detenida en noviembre de 2023, en medio del cambio de gobierno y de las negociaciones pendientes con las empresas constructoras. Para destrabar la situación fue clave un desembolso de US$150 millones enviado por bancos chinos, fondos que llegaron a comienzos de este año.
El proyecto está a cargo de Enarsa junto con la unión de empresas integrada por la firma china Gezhouba y las compañías argentinas Eling e Hidrocuyo. La represa Cepernic es la que registraba mayor nivel de avance al momento en que las obras se frenaron.
Según estimaciones oficiales, completar las dos represas del complejo requerirá una inversión total cercana a US$5000 millones. Las obras fueron licitadas originalmente en 2013 y el plan inicial preveía su finalización una década después, aunque el cronograma se fue retrasando por distintos conflictos financieros y contractuales.

El Gobierno sostuvo que durante años el proyecto quedó afectado por falta de actualizaciones de precios frente al aumento de costos y por reclamos acumulados de las empresas contratistas. Esos reclamos superaban los US$700 millones, mientras que hasta el momento se ejecutaron alrededor de US$1800 millones en ambas represas.
En términos energéticos, el complejo hidroeléctrico es considerado estratégico para el sistema eléctrico argentino. La central podría aportar cerca de 1860 gigavatios hora (GWh) al sistema interconectado nacional una vez finalizada.
El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, celebró la reactivación del proyecto y destacó el proceso de negociación que permitió avanzar. “Llegar a este punto costó mucho trabajo y muchísimas reuniones, pero finalmente logramos dar el paso”, afirmó.
En una primera etapa, alrededor de 150 operarios ya se encuentran en condiciones de retomar tareas en el lugar. Antes de la paralización, el proyecto llegó a emplear a más de 3000 trabajadores entre profesionales y personal de obra.
La actividad en el río Santa Cruz depende en gran medida de las condiciones climáticas de la región. Por ese motivo, se espera que los trabajos comiencen de forma gradual durante los próximos meses y que el ritmo fuerte de construcción se consolide después del invierno, cuando el clima permite mayor actividad en el sitio.














