
Por primera vez, una cámara deja ver lo que pasa dentro del cráter de un volcán en Argentina
Actualidad06/03/2026
REDACCIÓNEl nuevo sistema instalado en alta montaña permite observar en tiempo real el interior del volcán Planchón-Peteroa y sumar datos para detectar cambios con mayor precisión.

El corazón del volcán Planchón-Peteroa ya puede observarse en tiempo real y ese cambio no es menor para uno de los sistemas volcánicos más vigilados del país. La instalación de una cámara en el borde de la caldera abrió una posibilidad inédita: seguir desde adentro la actividad de un cráter que concentra parte del comportamiento más sensible del macizo. El avance se concretó después de una campaña compleja en plena alta montaña y suma una herramienta nueva para el monitoreo científico del sur mendocino.
La novedad adquiere peso propio por el lugar que ocupa este complejo en los mapas de riesgo. El Planchón-Peteroa, ubicado al sur de Mendoza, sobre el límite cordillerano entre Argentina y Chile, figura como el segundo volcán con mayor riesgo relativo de erupción del país. Esa condición vuelve especialmente relevante cualquier mejora en la vigilancia, sobre todo cuando se trata de obtener imágenes directas del interior del cráter y no solo registros indirectos sobre su comportamiento.


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Según la descripción oficial del Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica, se trata de un aparato volcánico compuesto, formado a lo largo de aproximadamente 200.000 años por la superposición de tres edificios volcánicos. Ese proceso implicó, además, una migración progresiva hacia el norte del conducto eruptivo, un dato que ayuda a entender por qué el sistema muestra una estructura compleja y una historia geológica larga, marcada por transformaciones profundas en su configuración.
Una de las más impactantes ocurrió hace unos 12.000 años, cuando la mitad occidental del volcán colapsó y generó una avalancha de rocas de enorme extensión a lo largo del valle del río Claro, en territorio chileno. A partir de ese derrumbe, la cumbre quedó convertida en un gran anfiteatro abierto hacia el oeste y con piso plano. Ese sector, precisamente, fue el que concentró la actividad eruptiva de los últimos 10.000 años y dio lugar a la formación de cuatro cráteres.
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Los especialistas sostienen que la actividad eruptiva más reciente del sistema presenta un carácter más explosivo y una composición relativamente más silícea. A eso se suma otro dato importante para dimensionar su comportamiento histórico: desde alrededor del año 1600 se registraron entre 15 y 20 erupciones, en general de baja explosividad. Entre las mejor documentadas figuran las de 1991, 2010-2011 y la más reciente, iniciada el 14 de diciembre de 2018.
En ese marco, la reciente campaña de instalación de equipos aparece como una apuesta concreta para mejorar la capacidad de anticipación. Durante dos semanas de trabajo se colocó un nuevo sistema de monitoreo que permitirá seguir con más detalle la actividad del volcán y obtener información más precisa sobre lo que ocurre en su interior. El operativo respondió a una planificación que, según explicó el director del OAVV, Sebastián García, venía pensándose desde hace años.
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La misión se realizó a partir de un convenio entre el SEGEMAR, del que depende el observatorio, el Gobierno de Mendoza y la Municipalidad de Malargüe. Pero más allá del acuerdo institucional, el despliegue exigió una logística poco habitual por las condiciones del terreno. García definió la campaña como una “tarea titánica”, una expresión que resume las dificultades de trasladar equipamiento delicado hasta los 3.512 metros sobre el nivel del mar, en una zona de acceso complejo, con clima severo y exigencias operativas permanentes.
Para completar el operativo fue necesario sumar apoyo aéreo del Cuerpo de Aviación Policial, además de transporte terrestre que recorrió largos tramos de ruta de montaña. El equipo trabajó durante más de 14 días en condiciones extremas y con la participación de especialistas y técnicos de distintos organismos, entre ellos Protección Civil, el Observatorio Pierre Auger, la Oficina Provincial de Tecnologías de la Información y la Comunicación del Gobierno de Neuquén e ICES, de acuerdo con el detalle difundido.
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Dentro de todo ese despliegue, uno de los resultados más importantes fue la instalación, por primera vez, de una estación en el borde de la caldera. Esa estación incorpora la cámara que ahora permite observar en vivo la actividad interna del cráter, donde conviven cuatro bocas eruptivas. Una de ellas se encuentra activa y mantiene una emanación constante de gases y vapor de agua, lo que vuelve especialmente valioso contar con imágenes directas y continuas del lugar.
La campaña también incluyó la colocación de una estación sismológica para registrar movimientos internos y detectar posibles cambios en el comportamiento del sistema. Esa combinación entre imagen en tiempo real y datos sísmicos apunta a fortalecer la detección temprana y a ofrecer una lectura más fina de cualquier variación. “Estamos llevando el monitoreo a otro nivel, superior”, subrayó García al referirse al instrumental instalado, cuyo costo asciende a 280.000 dólares.
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El salto tecnológico no termina con lo ya colocado. Ahora que el equipo logró conectividad en el cráter, la idea es incorporar más equipamiento dentro del sistema volcánico para robustecer el trabajo científico y ampliar el volumen de información disponible. “Ahora contamos con imágenes directas del cráter, algo inédito para este volcán, que nos dará un nivel de detalle excepcional”, explicó el director del observatorio.
Ese nuevo caudal de datos no se piensa solo en términos académicos o técnicos. Detrás del esfuerzo aparece un objetivo mucho más concreto: mejorar la capacidad de decisión frente a cualquier cambio que pueda comprometer a las poblaciones del sur mendocino y de las zonas cercanas. La cámara que hoy permite ver el interior del Peteroa abre una ventana inédita hacia uno de los volcanes más sensibles del país, pero también fortalece una herramienta central para actuar con más información cuando la montaña decida moverse.

















