
Así cayó un punto de venta de droga en la Patagonia: allanamientos y secuestros
Policiales07/03/2026
REDACCIÓNDurante varios días, la Policía siguió un movimiento que se repetía en una casa del barrio General Belgrano. El operativo terminó con droga fraccionada, plata y un vehículo secuestrado.

El operativo que se realizó en Cutral Co no arrancó con el allanamiento, sino con una secuencia de movimientos que llamó la atención de los investigadores y que se repitió durante varios días en una vivienda del barrio General Belgrano. A partir de esa información, la pesquisa tomó forma sobre una sospecha concreta: en ese domicilio funcionaba un punto de venta de estupefacientes al menudeo. Con ese foco, la intervención policial avanzó sobre una rutina que, según la investigación, ya mostraba un patrón definido.
La causa empezó hacia fines de febrero, cuando personal policial detectó indicios vinculados a una posible comercialización de droga en el lugar. Desde entonces se montaron tareas de vigilancia durante alrededor de diez días, con observaciones que apuntaron a reconstruir la dinámica diaria de la vivienda. En ese seguimiento, los efectivos registraron una circulación constante de personas que llegaban de distintas maneras, permanecían poco tiempo y luego se retiraban.


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Esa mecánica resultó central para la investigación, porque el flujo no respondía a una visita social común ni a un movimiento aislado. Según el parte oficial, las personas llegaban a pie, en bicicleta, en motocicleta o en vehículo, ingresaban al patio y se acercaban a una ventana de la casa. Allí, siempre de acuerdo con lo reunido por los investigadores, se concretaban intercambios de dinero por pequeños envoltorios con droga.
Con ese cuadro ya documentado, la Policía reunió los elementos que luego puso a disposición de la Justicia para avanzar sobre el domicilio. La intervención judicial quedó en manos de la Fiscalía a cargo de Gastón Liotard, que autorizó el allanamiento tras evaluar las pruebas obtenidas durante la etapa previa. Recién con esa orden se ejecutó el procedimiento que permitió ingresar a la vivienda y secuestrar distintos elementos vinculados con la causa.
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Dentro del inmueble, los efectivos encontraron dosis de clorhidrato de cocaína y cannabis sativa fraccionadas para la venta, un dato que reforzó la hipótesis con la que se venía trabajando desde fines de febrero. También secuestraron dinero en efectivo, balanzas de precisión, teléfonos celulares y otros objetos considerados de interés para el expediente. A eso se sumó un vehículo que, según la investigación, presuntamente se utilizaba en la actividad bajo sospecha.
El valor del procedimiento no quedó solo en lo hallado dentro de la casa, sino también en la reconstrucción previa que permitió entender cómo operaba el lugar. La sospecha policial no se apoyó en un hecho aislado ni en una denuncia sin desarrollo posterior, sino en una secuencia observada durante varios días que buscó comprobar si existía una lógica de microtráfico. Ese cruce entre vigilancia y secuestro posterior terminó de darle cuerpo a la imputación.
En el domicilio fueron identificadas tres personas mayores de edad, dos mujeres y un hombre, que quedaron notificadas en el marco de la causa. La imputación se vinculó con una presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737, bajo la sospecha de comercialización en pequeñas cantidades. No se informó en el parte una detención formal, pero sí la notificación de las personas alcanzadas por la investigación.
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El procedimiento estuvo a cargo de la División Antinarcóticos de Cutral Co, que depende de la Dirección Antinarcóticos Neuquén, un área que intervino sobre la base del seguimiento previo y el análisis de los movimientos detectados en la vivienda. En el operativo también participaron efectivos del Comando Radioeléctrico y del Grupo Especial GEOP, que brindaron apoyo durante el allanamiento. Esa articulación permitió ejecutar la medida judicial con respaldo operativo en el lugar.
Más allá de los nombres de las áreas intervinientes, el dato que sobresale es la modalidad que describió la investigación: una vivienda barrial a la que llegaban personas de forma constante, por distintos medios, para una permanencia breve y un intercambio presuntamente vinculado con droga. Sobre esa dinámica se construyó la pesquisa y sobre esa misma base se ejecutó el allanamiento del jueves 6 de marzo. El resultado dejó una causa abierta, elementos secuestrados y tres personas imputadas en un expediente que ahora seguirá bajo la órbita judicial.















