
Un acuerdo salarial para los empleados del Congreso impactará automáticamente en las dietas de la Cámara Alta. La brecha con Diputados vuelve a generar cuestionamientos.

El salario de los senadores nacionales volverá a aumentar en los próximos meses y superará los $11 millones brutos, luego de un nuevo acuerdo salarial firmado para los trabajadores del Congreso de la Nación.
El incremento surge de la paritaria legislativa, que estableció una suba acumulada cercana al 10% entre diciembre de 2025 y mayo de 2026. Debido al sistema vigente, cada ajuste salarial del personal parlamentario impacta automáticamente en las dietas del Senado.


Actualmente, los senadores perciben alrededor de $10,2 millones brutos, pero con la actualización salarial pasarán a cobrar aproximadamente $11,6 millones.
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La dieta de los integrantes de la Cámara Alta se compone de 4.000 módulos, una unidad salarial utilizada también para el personal legislativo. De ese total, 2.500 módulos corresponden al salario base, mientras que 1.000 se asignan por gastos de representación y 500 por desarraigo.
Este último adicional no lo reciben algunos legisladores que viven en la Ciudad de Buenos Aires. Entre ellos figuran Patricia Bullrich, Agustín Monteverde y Mariano Recalde, además de Alicia Kirchner, quien optó por mantener su jubilación como exgobernadora.
El acuerdo salarial que impactará en las dietas fue firmado por autoridades administrativas del Senado y de la Cámara de Diputados junto con la Asociación del Personal Legislativo (APL).
La actualización se compone de varios tramos que se aplicarán de forma escalonada: 2% retroactivo a diciembre, 2,2% desde enero, 2% en febrero, 1,7% en marzo y 1,5% en abril, lo que suma un aumento total de 9,4%.
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La situación volvió a poner en discusión la diferencia salarial entre las dos cámaras del Congreso.
En Diputados, los legisladores no tienen su dieta vinculada a la paritaria del personal. Allí los aumentos dependen de decisiones administrativas de la presidencia de la Cámara.
Actualmente, los diputados nacionales cobran alrededor de $6 millones brutos, lo que representa casi la mitad del ingreso de un senador.
Esa brecha genera reclamos dentro del propio Congreso. Según algunos legisladores, el esquema de actualización de salarios en la Cámara Baja depende de decisiones internas y no de un mecanismo automático como ocurre en el Senado.















