Lumilagro explicó por qué ahora fabrica parte de sus termos afuera y reavivó la polémica

Actualidad14/03/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La histórica marca respondió en redes a las críticas por importar componentes y aseguró que el cambio busca mejorar calidad y costos.

La empresa respondió a cuestionamientos de usuarios y defendió la decisión de importar algunos componentes.
La empresa respondió a cuestionamientos de usuarios y defendió la decisión de importar algunos componentes.

La histórica marca argentina Lumilagro volvió al centro de la discusión pública después de explicar en redes sociales por qué parte de sus productos comenzó a fabricarse fuera del país. La empresa respondió a cuestionamientos de usuarios y defendió la decisión de importar algunos componentes, una medida que generó debate sobre el futuro de la producción local.

La controversia surgió cuando desde la cuenta oficial de la empresa contestaron a un usuario que criticaba el cambio de modelo productivo. En el mensaje publicado en la red social X, la compañía aseguró que continúa produciendo una parte de sus artículos en el país, aunque reconoció que uno de sus modelos ahora se fabrica en el exterior.

En esa respuesta, la firma sostuvo: “Juan, seguimos fabricando el 50% de nuestros productos. Respecto al Luminox Pampa que ahora fabricamos afuera, representa un salto de calidad enorme para nosotros y encima a mejores costos. Se nos duplicaron las ventas y comenzamos un plan de expansión con locales propios”.

El intercambio en redes reavivó una discusión que comenzó días antes. La empresa había quedado en el centro de la escena cuando se conoció que apagó los hornos donde producía ampollas de vidrio para termos, un cambio que marcó un giro importante en su estructura industrial. A partir de esa decisión, Lumilagro empezó a importar componentes desde distintos países. Las ampollas de vidrio ahora llegan desde India y Vietnam, mientras que los termos de acero se compran a fabricantes de China.

OTRAS NOTICIAS

El texto se vincula con el intento argentino de suspender una etapa del juicio conocida como discovery.Estados Unidos se metió en el juicio por YPF y respaldó un pedido clave de Argentina

La firma, fundada en 1941 por Eugenio Suranyi y otros socios, había sido durante décadas la única fábrica de termos de vidrio en todo el continente americano. Ese perfil industrial convirtió a la empresa en una referencia histórica dentro del mercado argentino.

Sin embargo, la compañía asegura que el escenario del sector cambió en los últimos años. Según explicó su director ejecutivo y actual propietario, Martín Nadler, la empresa enfrentó una fuerte caída en la demanda. Nadler sostuvo que las ventas de la compañía se redujeron un 50% en los últimos dos años, un descenso que obligó a replantear el funcionamiento del negocio. Esa caída impactó directamente en la estructura laboral de la firma.

El empresario explicó que la empresa pasó de tener 300 empleados directos y 50 indirectos en 2013 a una estructura mucho más reducida en la actualidad. “En 2022 teníamos 220 trabajadores, pero en los últimos dos años tuvimos que reducir el plantel y 170 personas se fueron con retiro voluntario, fue un proceso dolorosísimo”, afirmó.

En la actualidad, la planta de Tortuguitas mantiene alrededor de 50 empleados directos y otros 50 indirectos. Parte de su actividad ahora se concentra en la personalización de termos y botellas térmicas con serigrafías vinculadas a clubes de fútbol o personajes de Disney.

OTRAS NOTICIAS

Merino reunido con autoridades de la ArmadaMerino se reunió con nuevos jefes de la Base Aeronaval y dejó un mensaje político

El director de la empresa también vinculó la decisión de importar productos con el crecimiento de termos extranjeros en el mercado argentino. Según explicó, el ingreso de productos del exterior modificó el comportamiento del consumo. “Se consumen 4 millones de termos anuales en Argentina y sólo de Paraguay ingresaron 4 millones, más lo que ingresa por el norte”, señaló Nadler al referirse al volumen de importaciones.

El empresario también expresó preocupación por la calidad de algunos productos que ingresan al país. En ese sentido afirmó: “Son termos tóxicos y truchos, cuando están en contacto con agua caliente desprenden metales cancerígenos”.

Además, cuestionó la falta de controles sobre ese tipo de mercadería. “Nos preocupa la salud de la gente, el Estado no dedica ni el mínimo esfuerzo para protegernos del contrabando, si bien sabemos que es una política de Estado para bajar el precio de las cosas sea como sea”, sostuvo. Mientras la empresa redefine su estrategia productiva, también analiza cómo continuará su oferta de botellas térmicas. Entre las opciones que evalúan aparece mantener parte de la producción en Argentina o continuar importando esos productos desde China.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17