Lo detuvieron en Puerto Madryn por dos asaltos con el mismo método. La Justicia analiza si formaba parte de un grupo que atacaba choferes.
Sospechoso detenido por robo de taxi
Un hombre quedó detenido en Puerto Madryn en una causa que investiga robos a taxistas con un patrón que se repitió en distintos puntos de la ciudad. La captura se concretó en la vía pública y abrió una nueva línea en un expediente que busca determinar si los ataques responden a una organización delictiva.
El detenido fue identificado como L.A.G., quien fue interceptado por personal de la Comisaría Cuarta bajo una orden emitida por el juez penal Orlando Francisco. La medida se enmarca en una causa por robo agravado, en la que se analizan varios episodios ocurridos durante el mes de marzo. Tras su aprehensión, el sospechoso quedó alojado en la dependencia policial.
La investigación cuenta con la intervención de la fiscal Camila Martinovic y la funcionaria de fiscalía Ivana Berazategui, junto con la defensa pública y la Oficina Judicial. El caso se encuentra en una etapa de análisis de pruebas, donde cada elemento resulta clave para establecer responsabilidades y posibles conexiones entre los hechos.
El punto de partida del expediente fueron dos robos ocurridos el 10 de marzo, que encendieron las alarmas por la similitud en la modalidad utilizada. En ambos casos, los delincuentes se hicieron pasar por pasajeros, abordaron los taxis y luego amenazaron a los choferes con armas de fuego. El objetivo fue apoderarse de los vehículos y de pertenencias personales.
Uno de los ataques se registró en cercanías de una plaza del sector oeste de la ciudad. Allí, el chofer fue despojado de unos 80 mil pesos y un teléfono celular, mientras que el vehículo fue abandonado a pocas cuadras del lugar. El episodio mostró una ejecución rápida y con conocimiento del entorno.
Horas más tarde, una segunda víctima fue abordada en la zona de Tecka y Buen Pasto, donde se repitió el mismo esquema delictivo. En ese caso, también se llevaron pertenencias y el taxi, que luego pudo ser recuperado gracias a un sistema de geolocalización. La cercanía temporal entre ambos hechos reforzó la hipótesis de una misma autoría.
Los investigadores consideran que la repetición del método y la proximidad geográfica no son casuales. Esa coincidencia sostiene la sospecha de que detrás de los robos podría haber una estructura organizada. En ese contexto, la detención de L.A.G. aparece como un avance relevante para intentar reconstruir el funcionamiento del grupo.
El caso suma además un antecedente reciente que podría estar vinculado. Días atrás, otro sospechoso identificado como C.S. fue detenido tras una persecución sobre la Ruta 1, luego de intentar evadir un control policial a alta velocidad. En ese procedimiento intervino la División Seguridad Rural y la Montada de Rawson.
La Justicia ahora trabaja en determinar si ambos detenidos actuaban de manera coordinada o si existen más personas involucradas. El análisis de la evidencia reunida, junto con posibles nuevas medidas, será determinante para avanzar en la causa. La hipótesis de una banda organizada sigue siendo una de las principales líneas de investigación.
Mientras tanto, el caso vuelve a poner en foco la vulnerabilidad de los trabajadores del volante frente a este tipo de delitos. La modalidad utilizada, que combina engaño y violencia, genera preocupación en el sector y obliga a reforzar medidas de prevención. La evolución de la causa será clave para esclarecer los hechos y definir responsabilidades.