
Multan con $1.260 millones a un buque chino sin detenerlo y cambia el control en el mar
Actualidad30/03/2026
Sergio BustosLa pesca ilegal en el límite del mar argentino sumó un antecedente que modifica la forma en que el Estado interviene frente a incursiones extranjeras. Sin persecución ni detención del buque, el Gobierno logró aplicar y cobrar una multa millonaria contra el pesquero Bao Feng, que había sido detectado operando dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina.

El dato central no pasa solo por el monto de la sanción, que asciende a 1.260 millones de pesos, sino por el mecanismo que permitió sostenerla. Por primera vez, una infracción dentro del mar argentino se resolvió sin necesidad de interceptar físicamente a la embarcación, algo que durante años fue una limitación operativa en el control pesquero.
El episodio se remonta al 10 de enero, cuando la Prefectura Naval Argentina detectó al buque a través del Sistema Guardacostas. Según los registros, el Bao Feng navegó dentro de la zona a baja velocidad durante aproximadamente una hora y media, un comportamiento que, en términos técnicos, resulta compatible con maniobras de pesca.


OTRAS NOTICIAS
Ese primer indicio fue luego validado mediante la plataforma Skylight, que permitió reforzar la evidencia sobre la actividad del buque. A partir de ese cruce de datos, el expediente avanzó con base en información electrónica que terminó siendo clave para sostener la sanción.
El buque en cuestión es un arrastrero de origen chino, con bandera de conveniencia de Vanuatu, identificado con IMO 1120754 y MMSI 577317000. Su presencia en la zona económica exclusiva argentina encendió alertas en un contexto donde la actividad pesquera extranjera suele moverse en el borde de la milla 200.
El procedimiento fue presentado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca como el resultado de un trabajo coordinado entre distintos organismos. La articulación entre la Prefectura Naval y la Subsecretaría de Recursos Acuáticos permitió transformar una detección técnica en una sanción económica efectiva.
OTRAS NOTICIAS
Uno de los puntos más relevantes del caso es que marca un cambio en la lógica del control. La vigilancia ya no depende exclusivamente de interceptar barcos en el mar, sino también de la capacidad de generar pruebas sólidas a partir de sistemas electrónicos. En ese esquema, la evidencia pasa a tener un rol central.
Desde el Gobierno plantearon el caso como un antecedente que redefine el alcance del control pesquero. La posibilidad de sancionar sin captura física reduce el margen de maniobra de embarcaciones que operan al límite de la jurisdicción argentina y que, hasta ahora, encontraban en la distancia una forma de evitar consecuencias.
En ese proceso también tuvo peso la intervención del subsecretario Juan Antonio López Cazorla, quien había sobrevolado el borde de la zona económica exclusiva y tomado dimensión de la magnitud de la flota extranjera presente en esa área. Esa observación impulsó ajustes en la estrategia de control.
OTRAS NOTICIAS
A su vez, el trabajo técnico del Centro de Gestión de Tráfico Marítimo de Prefectura, junto con reuniones con actores del sector pesquero, permitió avanzar en una normativa más precisa. Ese marco fue el que terminó dando sustento a la sanción aplicada en este caso.
El resultado expone un cambio más amplio en la forma de ejercer el control marítimo. La detección electrónica deja de ser un complemento para convertirse en una herramienta principal, con capacidad de generar sanciones concretas. En ese escenario, el desafío ya no pasa solo por llegar a tiempo con un buque, sino por construir evidencia que permita actuar incluso a distancia.















