
La Virgen Malvinera entró a la Legislatura en un homenaje cargado de memoria
Chubut01/04/2026
REDACCIÓNLa Legislatura del Chubut abrió una muestra del Centro de Veteranos de Rawson y recibió por primera vez a la Virgen Malvinera, en la previa del 2 de abril.

La imagen que acompañó a soldados argentinos en Malvinas volvió a ocupar un espacio público cargado de sentido, esta vez en el corazón político de Chubut. La Legislatura recibió por primera vez a la Virgen Malvinera y lo hizo en la antesala de un nuevo aniversario de la guerra, con una ceremonia que buscó poner en primer plano la memoria de los excombatientes y el peso simbólico de una figura que sigue movilizando emociones profundas. El acto también sirvió para inaugurar una muestra fotográfica itinerante del Centro de Veteranos de Guerra de Rawson.
La jornada no quedó reducida a un protocolo institucional ni a una evocación formal del calendario. Lo que se puso en escena fue una combinación de memoria, reconocimiento y disputa simbólica sobre el sentido de Malvinas en el presente. La presencia de la Virgen alteró el tono habitual del recinto y convirtió el hall central de la casa de las leyes en un espacio atravesado por la historia personal de quienes combatieron y por una causa que sigue ordenando buena parte de la sensibilidad argentina.


La muestra inaugurada pertenece al Centro de Veteranos de Guerra de Rawson y permanecerá abierta al público hasta el 30 de abril, de lunes a viernes entre las 8 y las 20. Ese dato amplía el alcance del acto, porque no lo deja encerrado en una ceremonia de un día, sino que lo proyecta como una invitación sostenida a recorrer imágenes y relatos vinculados a la guerra. En ese marco, el homenaje tomó cuerpo no solo en los discursos, sino también en una propuesta concreta para acercar esa memoria a quienes pasen por la Legislatura durante todo el mes.
OTRAS NOTICIAS:
El vicegobernador Gustavo Menna, que encabezó la actividad junto a Daniel Lillo y Fabián Gandón, dejó una definición que fijó el tono general del encuentro. “Quiero agradecer al Centro de Veteranos de Guerra de Rawson que ha organizado esta muestra itinerante, que lleva por toda la geografía, y que tiene por finalidad no olvidar y vencer la indiferencia”, sostuvo. La frase no apuntó solo a recordar la guerra, sino también a discutir qué lugar ocupa hoy esa memoria en la vida pública.
La llegada de la Virgen Malvinera cargó todavía más de sentido esa escena. Menna recordó que la imagen “llegó un 9 de abril a las Islas y estuvo acompañando a las tropas, incluso en las posiciones de combate”, y señaló que luego fue llevada al Reino Unido hasta su restitución en 2019. En ese recorrido, la figura dejó de ser solamente una referencia religiosa para transformarse en un símbolo de pertenencia, ausencia y recuperación.
Esa restitución también apareció ligada a nombres propios que en el acto fueron especialmente reconocidos. Entre ellos estuvo Daniel Doronzoro, miembro del grupo de laicos “La Fe del Centurión” de la Diócesis de Quilmes, a quien Menna destacó por haber impulsado gestiones decisivas para el regreso de la imagen. El vicegobernador le dijo: “Con toda tu humildad y sin ocupar ningún cargo público ni de ninguna otra especie tuviste la inquietud de juntar a las partes”, y con esa frase llevó el reconocimiento hacia quienes empujaron la recuperación por fuera de la estructura estatal.
OTRAS NOTICIAS:
En esa misma línea, Menna remarcó que la imagen “no es un trofeo de guerra, sino que es una imagen que tiene todo un simbolismo para el pueblo argentino”. La definición no fue menor, porque buscó despegar a la Virgen de cualquier lectura ligada a la apropiación o al botín, para ubicarla en un terreno mucho más profundo: el de la identidad colectiva y la memoria nacional. De hecho, el propio vicegobernador enlazó su regreso con el mandato constitucional sobre las islas al afirmar que recuperar esa imagen también puede simbolizar el deseo de recuperar Malvinas para la República Argentina.
El diputado Fabián Gandón profundizó esa carga simbólica desde otro ángulo, más ligado a la cohesión social y a la dimensión emocional del homenaje. “Recibir a la Virgen en este recinto es un acto de humildad y grandeza porque nos permite reconocer una causa común que nos hermana como argentinos”, afirmó. Y agregó que la imagen vuelve para recordar que la adversidad “se enfrenta con el alma”, en una intervención que conectó la guerra, la fe y la convivencia democrática en un mismo plano.
Del lado de los veteranos, la emoción también tuvo una formulación directa y concreta. Daniel Lillo, presidente del Centro de Veteranos de Guerra de Rawson, agradeció que la muestra haya llegado por primera vez a la sede legislativa y valoró la presencia de la Virgen en la provincia. “Estamos desde hace varios meses luchando para tener a nuestra Virgen que estuvo con nosotros en el campo de batalla en Malvinas. Y hoy tenemos el orgullo de tenerla en la provincia de Chubut y en la capital”, expresó.
La ceremonia reunió además a legisladores provinciales, una ministra del Superior Tribunal de Justicia, una senadora nacional y otros funcionarios, pero el núcleo del acto no estuvo en la lista de presencias sino en la densidad de lo que se conmemoró. A 44 años de la guerra, la escena mostró que Malvinas sigue actuando como una causa que mezcla soberanía, dolor, reconocimiento y disputa por el sentido de la memoria. La muestra y la presencia de la Virgen Malvinera funcionaron, en ese contexto, como dos maneras distintas de insistir en lo mismo: que el paso del tiempo no diluye lo que la sociedad argentina sigue considerando una herida abierta y una referencia central de su identidad.












