
Marco Trungelliti perdió la final, pero firmó la semana que cambió su carrera a los 36
Deporte06/04/2026
REDACCIÓNA veces, una derrota no define el recorrido, sino que lo resignifica. Eso fue lo que le ocurrió a Marco Trungelliti en Marrakech, donde cerró la mejor semana de su carrera con una final que lo empuja a un lugar que hasta ahora le había sido esquivo.



A los 36 años, el santiagueño logró meterse por primera vez en el Top 100 y disputar su primera final ATP. El dato no es menor: se convirtió además en el debutante más veterano en una definición de este nivel, en un circuito donde la irrupción suele llegar mucho antes.
El partido decisivo lo enfrentó a Rafael Jódar, un rival de 19 años que marcó diferencias desde el inicio. La distancia generacional se tradujo en el ritmo de juego, con un dominio claro del español en los intercambios y en la iniciativa.
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“El partido comenzó con un juego inicial muy extenso al saque del argentino, que terminó en quiebre”, una situación que condicionó el desarrollo desde temprano. A partir de allí, el europeo manejó los tiempos con mayor comodidad.
El primer set quedó en manos de Jódar por 6-3, apoyado en devoluciones agresivas que incomodaron el servicio de Trungelliti. Es presión constante fue una de las claves para sostener la ventaja y evitar cualquier reacción.
En el segundo parcial, el desarrollo no ofreció grandes variantes. “Jódar salvó una oportunidad de quiebre en el arranque y volvió a golpear primero”, consolidando una superioridad que se sostuvo hasta el cierre del partido.
El español terminó imponiéndose por 6-2, con un nivel sólido que le permitió conseguir su primer título ATP. Su recorrido en el torneo incluyó victorias ante rivales de peso y confirmó su proyección dentro del circuito.
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Sin embargo, el foco se mantiene en lo que logró el argentino. Trungelliti atravesó la clasificación y fue superando instancias con triunfos ante nombres como Rocha, Majchrzak, Moutet y el defensor del título, Darderi. Esa seguidilla le abrió las puertas de una final que parecía lejana en su carrera.
El impacto de esta actuación va más allá de un resultado puntual. El ingreso al Top 100 representa un salto concreto en su trayectoria y le permite proyectar nuevos desafíos dentro del circuito principal.
En un deporte donde la lógica suele imponer otros tiempos, Trungelliti encontró su mejor versión en una etapa distinta. La final en Marrakech no terminó con un trofeo, pero sí con una señal clara: su historia todavía tiene capítulos por escribir.












