
El Calamar jugará por primera vez una copa internacional en Vicente López. Del otro lado llega un gigante herido, con DT nuevo y sin Memphis Depay.

A las 21 de este jueves, en el estadio Ciudad de Vicente López, Platense dejará de jugar un partido más para entrar en una noche que el club nunca vivió. El cruce ante Corinthians, por la primera fecha del Grupo E, marcará el estreno absoluto del equipo de Saavedra en la Copa Libertadores. El árbitro será el chileno Piero Maza y en el VAR estará su compatriota Juan Lara.
La carga de esa escena se vuelve todavía más fuerte por el contexto en el que llega el equipo de Walter Zunino. El debut continental no aparece montado sobre una racha de tranquilidad, sino en un tramo local incómodo, con seis partidos sin ganar, apenas un gol convertido en esa secuencia y una necesidad evidente de cambiar el clima ante su gente. CONMEBOL resumió esa situación con una frase precisa: ninguno de los dos equipos atraviesa su mejor momento en sus torneos domésticos.


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Platense, de todos modos, no llegó a esta cita por arrastre ni por una invitación lateral. Se metió en la Libertadores después de conquistar el Torneo Apertura 2025, una campaña que lo empujó a eliminar a Racing, River y San Lorenzo antes de ganarle la final a Huracán. Esa ruta explica por qué el partido ante Corinthians no puede leerse sólo como una curiosidad de calendario: es la continuación de la noche más alta que construyó el club en el último tiempo.
La dimensión del estreno también se mide por la historia que lleva detrás. CONMEBOL recordó que, después de 120 años, Platense hará por fin su presentación en torneos internacionales y que compartirá grupo con Corinthians, Peñarol e Independiente Santa Fe. El club ya había activado incluso la venta de los tres partidos de local en esta fase, una señal de que la competencia dejó de ser una foto aislada para transformarse en un calendario nuevo dentro de Vicente López.
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Del otro lado no asoma un rival sereno, aunque sí uno mucho más curtido en este terreno. Corinthians aterrizó en Buenos Aires en medio de una crisis deportiva que lo dejó nueve partidos seguidos sin ganar y que provocó la salida de Dorival Júnior, reemplazado hace apenas días por Fernando Diniz. El debut copero, entonces, no le sirve sólo para empezar a sumar en el grupo: también le funciona como primera oportunidad para frenar un deterioro que se comió al ciclo anterior antes del arranque continental.
La delegación paulista llegó con 24 futbolistas, pero no con todas sus piezas mayores disponibles. Memphis Depay se quedó en San Pablo por una lesión muscular grado 2 sufrida a fines de marzo, mientras que Yuri Alberto viajó aunque sigue en duda después de una intervención odontológica. En ese lote sí apareció Jesse Lingard, uno de los nombres más rutilantes del plantel, aunque la probable formación publicada en Brasil no lo ubica como titular fijo para el estreno.
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El partido además pondrá enfrente a dos equipos que llegan golpeados, pero con señales bien distintas. Platense jugará su primer encuentro internacional de la historia y buscará convertir esa novedad en impulso competitivo; Corinthians, en cambio, llega con el peso de sus antecedentes, con la obligación de ordenar un presente torcido y con un dato que no le juega en contra: no perdió en sus últimas cinco visitas a equipos argentinos por Libertadores. En esa misma línea, Yuri Alberto acumula cinco goles en sus últimos cuatro partidos ante rivales argentinos por torneos CONMEBOL.
Para el público de Platense, la noche no ofrecerá únicamente la emoción del estreno. También pondrá a prueba si un equipo que no viene convirtiendo casi nada puede aprovechar la ocasión más grande de su historia reciente para cambiar la cara frente a un rival pesado, pero incompleto y en pleno rearmado. Ahí está la tensión verdadera del cruce: no alcanza con que sea la primera vez, porque el tamaño del partido también exige una respuesta futbolística que el Calamar todavía no logró sostener en el torneo local.
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La noche de Vicente López dejará una imagen difícil de olvidar aunque el resultado todavía sea incierto. Platense saltará por primera vez al escenario continental con el impulso de aquel título de 2025 y con la urgencia de torcer un presente seco, frente a un Corinthians que llega herido, cambia de entrenador sobre la marcha y no tendrá a su figura neerlandesa. El estreno ya está asegurado; lo que queda abierto es si esa noche inaugural servirá apenas como recuerdo o como punto de partida para competir de verdad en la copa.
Fuente: NA, Platense, ESPN, Conmebol.

















