
Tambalea un gigante: Farmacias del Dr. Ahorro a concurso de acreedores
Actualidad21/04/2026
Sergio BustosLa crisis que atraviesa la cadena Farmacias del Dr. Ahorro sumó nuevos capítulos en las últimas semanas y dejó al descubierto un escenario financiero cada vez más delicado. La empresa, controlada por el grupo mexicano Fénix, enfrenta reclamos de empleados, cierres de sucursales y un fuerte deterioro en su capacidad de pago.

Uno de los puntos más críticos es la situación salarial. Trabajadores y exempleados denuncian que los haberes comenzaron a abonarse en cuotas, sin una fecha clara para completar los montos adeudados. El esquema de pagos parciales se instaló en medio de un contexto de ajuste interno y falta de liquidez.
Según indicaron desde el entorno laboral, los sueldos correspondientes a marzo se pagaron de manera incompleta. “A comienzos de abril se cubrió sólo el 75% de cada sueldo, a lo que luego se sumó un 20% adicional. Se desconoce cuándo la empresa cubrirá el faltante”, señalaron voceros de los empleados.


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La situación es aún más grave para algunos casos particulares. “Cuatro trabajadores que se encuentran en licencia médica no recibieron absolutamente nada, ni un solo centavo, de su salario de marzo”, denunció Claudia Jati, integrante de un grupo de exempleados.
En ese sentido, agregó: “Contra toda ley vigente, la empresa Energía y Vida de Argentina S.A., conocida por su cadena ‘Farmacias del Dr. Ahorro’ decidió dejar de pagar los días de licencia médica. Ni al 100%, ni al 75%, ni al 50 por ciento. No se les pagó absolutamente nada”.
El conflicto laboral se da en paralelo a un proceso de reducción de personal. En las últimas semanas se concretaron más de 100 despidos, además de suspensiones en distintas áreas de la compañía. También se registraron protestas de trabajadores que cuestionan el pago parcial de indemnizaciones.
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“Dr. Ahorro presentó el concurso preventivo como paso previo para declararse en quiebra. Para, justamente, no pagarnos nada a nosotros y a los que aún trabajan en la compañía”, afirmaron otros exempleados en medio del conflicto.
La reestructuración también impactó en la presencia territorial de la cadena. La empresa cerró sucursales en distintos puntos del país, incluyendo barrios de la Ciudad de Buenos Aires como Caballito, Pompeya, Villa Devoto, Villa Lugano, Balvanera, Constitución y Saavedra, además de locales en Córdoba, Salta y Mendoza.
Detrás de estos movimientos aparece un rojo financiero cada vez más difícil de sostener. En los últimos tres meses, la compañía emitió 280 cheques sin fondos por un monto cercano a los 2.485 millones de pesos, según registros del Banco Central.
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A esto se suman deudas con entidades bancarias y empresas proveedoras, además de compromisos pendientes con organismos públicos. Entre ellos, sobresale una deuda cercana a los 1.900 millones de pesos con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero por aportes previsionales impagos.
El deterioro del negocio no es reciente, pero se profundizó en los últimos años. La empresa atribuye parte de la crisis a la caída en las ventas de medicamentos, el aumento de costos laborales y el impacto de los alquileres comerciales, en un contexto de menor poder adquisitivo.
Mientras tanto, el proceso de concurso de acreedores avanza sin definiciones claras. En ese escenario, crecen las dudas sobre la continuidad de la cadena y el futuro de sus trabajadores, en medio de un mercado cada vez más exigente.















