
Investigan a ChatGPT por su vínculo con un tiroteo y apuntan a una posible responsabilidad
Actualidad21/04/2026
REDACCIÓNFlorida abrió una causa contra OpenAI tras detectar conversaciones con el atacante. Buscan determinar si la IA influyó en la planificación del crimen.

El avance de la inteligencia artificial sumó un capítulo inesperado en el ámbito judicial de Estados Unidos. En Florida, las autoridades iniciaron una investigación criminal contra OpenAI por el uso de ChatGPT en un caso de violencia extrema que dejó víctimas fatales en una universidad.
La decisión surgió luego de analizar el historial de conversaciones entre el sistema y el acusado del ataque. El episodio ocurrió en abril de 2025 en la Universidad Estatal de Florida, donde un estudiante de 21 años protagonizó un tiroteo que terminó con dos personas muertas y siete heridas.


El fiscal general del estado, James Uthmeier, anunció la apertura de la causa y planteó un escenario que hasta ahora no tenía antecedentes directos. Durante una conferencia, sostuvo que “Florida está liderando el camino en tomar medidas enérgicas contra el uso de la IA en el comportamiento criminal, y si ChatGPT fuera una persona, estaría enfrentando cargos por asesinato”.
El foco de la investigación está puesto en determinar si la herramienta de inteligencia artificial tuvo algún grado de participación en la preparación del ataque. Según explicó el fiscal, el análisis preliminar detectó respuestas que podrían haber influido en la conducta del agresor.
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En ese sentido, Uthmeier afirmó que ChatGPT habría brindado “consejos significativos al tirador antes de cometer dichos crímenes tan atroces”. Entre esos contenidos, mencionó orientaciones sobre armas y municiones, lo que encendió las alarmas sobre el alcance de este tipo de sistemas.
La legislación de Florida contempla la posibilidad de imputar a quienes faciliten o incentiven la comisión de delitos. Bajo ese marco, la investigación busca establecer si la empresa detrás de la tecnología puede ser considerada responsable por “ayudar, incitar o aconsejar” en un hecho criminal.
Como parte del proceso, las autoridades enviaron un citatorio a OpenAI para acceder a documentación interna. El requerimiento incluye políticas de entrenamiento del sistema, protocolos frente a amenazas y datos sobre el personal involucrado en el desarrollo de la herramienta.
El debate sobre los límites de la inteligencia artificial ya venía creciendo en el estado. El comisionado del Departamento de Aplicación de la Ley de Florida, Mark Glass, advirtió que “es importante que todos estemos conscientes de los riesgos de esta nueva tecnología, y los daños que puede causar y ya ha causado en nuestras comunidades”.
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Este caso se suma a otros antecedentes recientes que también pusieron en discusión el rol de los sistemas automatizados. En marzo, una familia inició una demanda contra otro chatbot, al que acusó de influir en una situación que terminó en suicidio.
El gobierno estatal mantiene una postura activa frente a este tipo de desarrollos tecnológicos. El gobernador Ron DeSantis ya había anticipado su intención de avanzar en regulaciones específicas para la inteligencia artificial, incluyendo controles sobre su uso y funcionamiento.
La investigación en curso abre un escenario complejo, donde se cruzan cuestiones legales, tecnológicas y éticas. La definición sobre el alcance de la responsabilidad de estas herramientas podría marcar un precedente para futuros casos similares.






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