
La industria usa apenas la mitad de su capacidad tocando un piso que no se veía en 14 años
Actualidad25/04/2026
REDACCIÓNEl nivel de actividad cayó al 54,6% en febrero y deja plantas con producción reducida. La recuperación aparece desigual y con sectores en retroceso.

La producción industrial funciona hoy con una porción significativa de su capacidad sin utilizar, lo que refleja un freno extendido en la actividad. El último dato oficial ubicó el uso de la capacidad instalada en 54,6%, un nivel que marca uno de los puntos más bajos de los últimos 14 años. Ese registro implica que casi la mitad del potencial productivo permanece ocioso.
El indicador publicado por el Indec muestra una caída respecto al mismo mes del año pasado, cuando se había ubicado en 58,6%. La diferencia confirma una tendencia descendente en el ritmo de producción. La reducción no se limita a un sector puntual, sino que atraviesa gran parte del entramado industrial.


OTRAS NOTICIAS:
En muchas plantas, el impacto se traduce en líneas de producción interrumpidas, menor intensidad de trabajo y ajustes en los turnos. Esa dinámica responde a una demanda interna que no logra consolidarse y a una mayor presencia de productos importados. El resultado es una actividad fragmentada y con bajo nivel de utilización.
El economista Claudio Caprarulo, de Analytica, describió este escenario como un período de ajuste sostenido. “Modo supervivencia”, definió al referirse a un nivel de producción que no se observaba desde 2009, si se excluyen situaciones excepcionales. Esa caracterización resume el estado actual del sector.
OTRAS NOTICIAS:
El comportamiento de la industria no es uniforme y muestra diferencias marcadas entre rubros. En ese contexto, la refinación de petróleo aparece como la principal excepción, con niveles cercanos al 88,9% de utilización. Ese desempeño se vincula con el dinamismo del sector energético.
En el extremo opuesto, las actividades relacionadas con la construcción registran las caídas más pronunciadas. Los productos minerales no metálicos, como cerámica y arcilla, operan muy por debajo de sus niveles históricos. Esa retracción acompaña el freno en obras y consumo asociado.
OTRAS NOTICIAS:
También muestran retrocesos importantes sectores expuestos a la competencia externa, como el textil y el de caucho y plástico. En estos casos, los niveles actuales se ubican muy por debajo de los promedios de años anteriores. La apertura comercial incide directamente en esa pérdida de participación.
El sector automotor expone una de las tensiones más visibles del escenario actual. Mientras los patentamientos se mantienen en niveles altos, la producción local no acompaña ese ritmo. Más del 80% de los vehículos registrados corresponden a unidades importadas.
OTRAS NOTICIAS:
Ese desbalance impacta en el uso de la capacidad instalada de las plantas automotrices, que en febrero se ubicó en 38,9%. La caída en la producción se combina con una reducción en el crédito prendario, lo que limita la recuperación del sector. La actividad se sostiene con una fuerte dependencia de la oferta externa.
El economista Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, definió el nivel actual como “muy bajo” y advirtió que la industria opera apenas por encima de la mitad de su capacidad. Su análisis describe un esquema escalonado, con pocos sectores dinámicos y varios en retroceso. Esa estructura explica la dificultad para lograr una recuperación generalizada.
El panorama hacia adelante aparece condicionado por la evolución de la demanda y la capacidad de los sectores más rezagados para recomponer su actividad. La heterogeneidad del escenario sugiere que cualquier mejora será parcial y desigual. La industria enfrenta un período de reacomodamiento con resultados aún inciertos.
















