
Wall Street teme otro 2019 y presiona al Gobierno por un plan de crecimiento para evitar el default
Actualidad26/04/2026
REDACCIÓNLos inversores miran con recelo el estancamiento de la industria y la construcción. El FMI exige ahora equilibrio entre inflación, reservas y expansión.

El fantasma de las PASO de 2019 todavía sobrevuela los despachos de la Costa Este de los Estados Unidos y condiciona la mirada de los grandes fondos de inversión sobre la Argentina. Existe una sensación de estrés postraumático entre quienes vieron caer los activos financieros sin paralelos globales hace siete años y hoy temen una reversión de la política económica. La preocupación es nítida: si los sectores intensivos en trabajo no muestran señales de vida pronto, la continuidad del proyecto de Javier Milei entra en zona de riesgo de cara a 2027.
Esta inquietud ya caló hondo en el Fondo Monetario Internacional, que el pasado 15 de abril utilizó un lenguaje inusualmente directo para marcar la cancha. El organismo ya no solo pide bajar la inflación, sino que exige un balance con la estabilidad externa y, fundamentalmente, el crecimiento económico. Se terminó la etapa donde la desinflación era el único norte; ahora el Gobierno debe demostrar que puede acumular reservas sin asfixiar la actividad productiva local.
OTRAS NOTICIAS:
La economía real argentina opera hoy a dos velocidades muy marcadas que preocupan al equipo de Luis Caputo. Mientras el sector primario se expande a tasas interanuales cercanas al 10%, la manufactura y el comercio se desplomaron un 8,7% y un 7% respectivamente durante febrero. El dato de actividad del segundo mes del año arrojó una contracción del 2,6% respecto a enero, lo que confirma que el nivel general es inferior al que existía cuando se implementó el nuevo esquema cambiario en abril del año pasado.
Para intentar reanimar el consumo, el Banco Central movió las piezas desde fines de febrero permitiendo una baja sustancial en las tasas de interés. Las tasas de adelantos a empresas, por ejemplo, se redujeron drásticamente del 47,2% al 25,8% en apenas unas semanas. Sin embargo, este alivio financiero tarda en derramar porque los bancos todavía lidian con una mora en préstamos personales del 13,2%, una cifra que supera incluso los niveles registrados durante la pandemia.
OTRAS NOTICIAS:
En términos financieros, el Gobierno dejó pasar una ventana de oportunidad única durante el primer bimestre de este año para emitir deuda internacional. Mientras países con calificaciones similares como Ecuador aprovecharon el apetito por mercados emergentes para despejar sus vencimientos, la Argentina se quedó afuera de la lista. El empecinamiento oficial por no convalidar las tasas que pedía el mercado cerró una puerta que hoy, tras los conflictos en Medio Oriente, cuesta mucho más volver a abrir.
La urgencia por conseguir financiamiento genuino es aritmética pura si se mira el calendario de pagos de los próximos meses. En 2027, el país enfrenta compromisos por más de 36.000 millones de dólares entre intereses y amortizaciones de capital. Solo el pago de bonos que cotizan en el mercado supera los 15.000 millones, una cifra que hoy parece inalcanzable sin un regreso pleno a los mercados de crédito globales que el Gobierno sigue postergando.
OTRAS NOTICIAS:
La apuesta oficial para reactivar la economía se concentra ahora en las concesiones de infraestructura al sector privado y un salto en las exportaciones que podría tocar los US$100.000 millones. Si bien el ingreso de dólares por petróleo y gas tracciona, estos sectores no generan el empleo masivo necesario para sostener el humor social. Los inversores advierten que "el que se quemó con leche ve una vaca y llora", sugiriendo que el mercado laboral estancado es la principal amenaza para la reelección del oficialismo.
El escenario electoral ya empezó a moldear las decisiones de los gobernadores, quienes planean desdoblar los comicios provinciales para no quedar pegados a la suerte del Gobierno nacional. Si la popularidad de Milei no recupera el nivel del 50%, el peronismo intentará articular una candidatura competitiva con el apoyo de los caciques regionales. En cambio, si la economía no arranca, el riesgo país subirá y la compra de dólares se acelerará ante la posibilidad de que el peso vuelva a ser considerado "excremento".
OTRAS NOTICIAS:
Hacia el segundo semestre, la presión sobre el tipo de cambio será inevitable cuando los flujos de la cosecha comiencen a menguar. Es probable que el Banco Central permita una depreciación del peso más acorde a la realidad argentina para darle aire a la industria, el turismo y la construcción. El desafío será lograr que la moneda flote sin dramatismo y que la inflación se mantenga debajo del 2% mensual antes de que la carrera por el 2027 se vuelva una obsesión para todos los actores.
Fuente: LA NACION.
















