
Venden locomotoras y vagones para financiar obras en las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza
Actualidad28/04/2026
REDACCIÓNEl Palacio de Hacienda manejará los recursos a través de un fideicomiso específico. El Gobierno instruyó identificar el material rodante para las próximas licitaciones de vías.

El Gobierno nacional ordenó que los nuevos pliegos para las concesiones ferroviarias detallen con precisión qué máquinas y vagones forman parte del patrimonio estatal disponible. Esta disposición técnica apunta directamente a las líneas General Belgrano, General San Martín y General Urquiza, incluyendo además los inmuebles que se encuentran en terrenos aledaños a las trazas. La medida busca clarificar el inventario público antes de avanzar con los procesos licitatorios que definirán el futuro del transporte de carga en el país.
La gestión de los recursos obtenidos por la liquidación de este equipamiento no ingresará de forma directa al Tesoro, sino que seguirá un circuito financiero blindado. El Decreto 282/2026, publicado este martes, establece que el dinero se depositará en una cuenta fiduciaria vinculada al sistema de infraestructura vial y ferroviaria. Se trata de un mecanismo de afectación específica que intenta asegurar que el capital no se desvíe hacia otros gastos operativos o corrientes del Estado.
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El destino final de estos montos será el financiamiento de mejoras estructurales sobre las propias vías, un área que presenta un deterioro marcado en gran parte de la red troncal. Los fondos provendrán de la venta de vagones, locomotoras u otros bienes ferroviarios que se encuentran incluidos en los contratos de concesión actuales. De esta manera, el material rodante que ya no resulta útil o que se decide enajenar se transformará en el combustible financiero para obras de base.
Luis Caputo, en su carácter de ministro de Economía, recibió facultades extraordinarias para moldear los instrumentos legales que sostienen este flujo de fondos. La normativa lo instruye a adoptar las medidas necesarias para concretar la asignación del capital y le permite firmar “enmiendas al contrato de fideicomiso que sean necesarias y dictar las normas operativas y complementarias que resulten pertinente”. Esta centralización en el Palacio de Hacienda busca agilizar los tiempos burocráticos entre la venta del material y el inicio efectivo de los trabajos en el terreno.
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El sistema jurídico que respalda esta operación se apoya en una estructura creada hace más de dos décadas bajo el Decreto 976/2001. A través de esta herramienta, el Ejecutivo nacional pretende darle un marco de transparencia a la trazabilidad de los recursos generados por la empresa Belgrano Cargas y Logística S.A. El fideicomiso actuará como el receptáculo de cada peso obtenido por la chatarra ferroviaria o el material de tracción que salga a remate o venta directa en los próximos meses.
Javier Milei ratificó esta estrategia mediante su firma en el informe donde se explica la necesidad de reinvertir el producido de las concesiones en la red ferroviaria nacional. El documento oficial es taxativo al señalar que el dinero de los bienes ferroviarios debe ingresar a la cuenta habilitada para ese fin de manera inmediata. “Establécese que el producido de la venta del material rodante incluido en los contratos de concesión será asignado al fideicomiso establecido por el Decreto N° 976/01 en la cuenta fiduciaria habilitada a tal efecto”, sostiene el texto administrativo.
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La Secretaría de Transporte tiene ahora la responsabilidad de confeccionar la documentación licitatoria bajo parámetros de inventario mucho más exigentes que los procesos anteriores. Los funcionarios deberán identificar cada pieza de material rodante que será incluida en los procesos de concesión de vías para que los oferentes tengan certeza sobre el parque disponible. Esta tarea administrativa es el paso previo obligatorio para que el engranaje del financiamiento empiece a girar con la venta del sobrante técnico.
La reconversión del patrimonio ferroviario en infraestructura vial representa un cambio en la lógica de administración de los activos del sector de transporte. Hasta el momento, el destino de lo recaudado por remates de material rodante solía diluirse en las cuentas generales de las operadoras estatales sin una contraprestación clara en obras de mantenimiento. Con la nueva ordenanza, el Gobierno busca que cada locomotora antigua que se venda se traduzca en metros de vía renovada o señalización para los ramales principales.
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El éxito de este esquema financiero dependerá de la velocidad con la que se logren colocar los bienes en el mercado y de la transparencia en el manejo del fideicomiso. Los ramales de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza requieren intervenciones urgentes para mejorar la velocidad comercial y la seguridad operativa de los convoyes. La mirada del sector privado está puesta ahora en cómo se integrarán estos fondos a los futuros pliegos de bases y condiciones que el Ministerio de Economía termine de diseñar.
Fuente: NA.
















