La Tierra gira más lento por el deshielo y obliga a recalcular la precisión de los satélites

Actualidad28/04/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

El desplazamiento de agua hacia el ecuador ensancha el planeta y altera la duración de los días. Los sistemas de navegación dependen de milisegundos para no fallar.

Planeta Tierra. Foto Freepik
Planeta Tierra. Foto Freepik

Los sistemas de posicionamiento global y las redes de telecomunicaciones dependen hoy de una estabilidad horaria que la física del planeta ya no garantiza. Un estudio publicado en la revista científica PNAS revela que la duración de las jornadas presenta variaciones leves que obligan a realizar ajustes técnicos constantes. Los especialistas sostienen que un desfase de apenas milésimas de segundo en el giro terrestre puede comprometer la sincronización de los equipos que orbitan el espacio.

El planeta sufre una deformación física provocada por el desplazamiento masivo de sus recursos hídricos hacia la línea del ecuador. Este ensanchamiento en la zona media de la Tierra actúa como un lastre que reduce la velocidad de su propia rotación. Al alejarse de los polos y concentrarse en el centro del globo, la masa genera una inercia mayor que estira la duración del tiempo astronómico.


OTRAS NOTICIAS:

Rechazaron la prisión domiciliaria del crimen de GiannóbileRechazaron la prisión domiciliaria del acusado de tirar un cuerpo desde los acantilados de Magagna

Investigaciones recientes impulsadas por la NASA identifican al cambio climático como el factor que rompió el equilibrio histórico del giro terrestre. El derretimiento de los glaciares inyecta volúmenes colosales de agua líquida en los océanos, redistribuyendo el peso del mundo de manera desigual. Este fenómeno deja una “huella sutil pero concreta en la forma en que gira” la Tierra en la actualidad, alterando una medida que se creía inmutable.

La succión de agua subterránea para uso industrial y humano también juega un papel determinante en este desbalance de la masa planetaria. Al extraer líquido de las napas profundas, el peso se traslada a la superficie y eventualmente fluye hacia los mares globales, ensanchando la "cintura" del planeta. Esta acumulación de masa en el ecuador obliga al globo a rotar con una pesadez mayor, sumando fracciones de tiempo a cada jornada.


OTRAS NOTICIAS:

Avión. Foto FreepikVolar por el país cuesta más caro por un nuevo ajuste y el aumento global del combustible

El proceso físico imita el comportamiento de un objeto giratorio que pierde velocidad cuando sus extremos se alejan del centro de gravedad. Al volverse más abultado en su franja central, el planeta necesita un margen de tiempo extra para completar una vuelta sobre su propio eje. Esta variación técnica es lo que obliga a los centros de control a monitorear el pulso de la rotación con herramientas de extrema precisión.

La fuerza de gravedad de la Luna fue históricamente el único mecanismo capaz de frenar el ritmo de la Tierra mediante la fricción de las mareas. Durante millones de años, este proceso natural fue alargando los días de manera tan lenta que resultaba imperceptible para la vida biológica. Sin embargo, la pérdida de hielo y el aumento del nivel del mar introdujeron una variable nueva que acelera estas variaciones por encima del ritmo geológico habitual.


OTRAS NOTICIAS:

Ricardo Jaime. Foto CIJJaime y Schiavi negaron las coimas y se negaron a contestar preguntas en el juicio por los Cuadernos

La comunidad científica recurre a los “segundos intercalares” para evitar que el tiempo civil que rige en los relojes se divorcie del tiempo astronómico real. Estos ajustes permiten que las redes de navegación sigan siendo confiables y que los satélites no pierdan su ubicación exacta sobre la superficie. Sin estas correcciones mínimas, la infraestructura digital que sostiene la economía mundial empezaría a registrar errores de sincronización en cadena.

La posibilidad de que la humanidad experimente días de 25 horas es un escenario proyectado para un futuro que se cuenta por millones de años. La ciencia descarta que estos cambios de apenas milisegundos tengan un efecto disruptivo inmediato en la rutina laboral o doméstica de las personas. Aun así, el monitoreo constante resulta vital para proteger la operatividad de la tecnología de vanguardia que trabaja en los márgenes de la atmósfera terrestre.


OTRAS NOTICIAS:

No Te Va GustarNo Te Va Gustar vuelve a Trelew el próximo domingo con su gira "Florece en el caos"

La evidencia física confirma que la “Tierra no es estática, sino un sistema dinámico en permanente transformación” ante la crisis ambiental. El futuro de la navegación global depende ahora de la velocidad con la que se sigan moviendo las masas líquidas en dirección al ecuador. Esta incertidumbre mecánica deja planteado un escenario donde el tiempo ya no es una constante rígida, sino una variable sujeta a la salud del clima.

Fuente: LA NACION.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17