
Esteban Andrada recibió 13 fechas y complica al Zaragoza en la Segunda División española
Deporte29/04/2026
REDACCIÓNEl arquero argentino fue castigado por la trompada a Jorge Pulido y se perderá el cierre de la temporada, con Zaragoza en zona de descenso.

El castigo a Esteban Andrada cayó en el momento más delicado del Real Zaragoza: el equipo pelea por no descender, tiene cinco partidos por delante y ya sabe que no contará con su arquero titular en el cierre de la Segunda División de España. El Comité de Disciplina del fútbol español le aplicó 13 partidos de suspensión por la agresión al defensor Jorge Pulido, capitán del Huesca, en el clásico de Aragón. La sanción deja al ex Boca fuera de lo que resta de la temporada y proyecta el problema hacia el futuro inmediato del club.
La resolución combina dos castigos en una sola consecuencia deportiva. Andrada recibió 12 partidos por la trompada a Pulido y una fecha adicional por la segunda tarjeta amarilla que derivó en su expulsión. Esa suma convierte el episodio del domingo en una sanción de fuerte impacto para un futbolista que arrastra una trayectoria extensa y que, según sus propias disculpas, apenas registraba una expulsión previa en su carrera.


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El Zaragoza llega a este tramo con una urgencia deportiva que agrava cada baja. El equipo de Aragón ocupa zona de descenso a la Segunda Federación y está a tres puntos de la permanencia. Perder a su arquero en ese margen de competencia modifica la planificación del cuerpo técnico, altera la estructura del plantel y deja abierta una incógnita sobre la continuidad del mendocino.
La agresión ocurrió en tiempo de descuento del segundo tiempo, durante la derrota 1-0 del Zaragoza frente al Huesca como visitante. Andrada discutía con el árbitro Dámaso Arcediano Monescillo en la mitad de la cancha cuando apareció Pulido. Primero lo empujó, el defensor cayó al suelo y esa acción le significó la segunda amarilla al arquero argentino.
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La expulsión no cerró el episodio. Andrada corrió hacia el capitán del Huesca y lo golpeó con la mano derecha en la cara. Esa trompada desató una gresca generalizada, con jugadores rivales rodeándolo y agrediéndolo hasta que las fuerzas de seguridad lograron recuperar el control dentro del campo.
El propio arquero difundió luego un mensaje de disculpas a través de un video publicado por el Real Zaragoza. “Estoy muy arrepentido de lo sucedido. No es una buena imagen para el club, para la gente y menos para un profesional como lo soy”, expresó Andrada, en una declaración que buscó contener el daño institucional después de una imagen que recorrió el fútbol español.
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En ese mismo descargo, el ex Boca intentó ubicar el episodio como una reacción aislada dentro de su carrera. “A lo largo de mi carrera he tenido una sola expulsión; la toqué afuera del área con la mano. Se puede ver en mi trayectoria que fue una situación límite, me salí de contexto y reaccioné de esa forma”, señaló. La frase dejó expuesta la dimensión del desborde: un arquero con años de competencia profesional reconoció que perdió el control en una escena decisiva.
Andrada también dirigió sus disculpas al futbolista agredido. “No lo volveré a hacer porque sé que soy una persona pública, un profesional con muchos años de carrera. También quiero pedirle disculpas a Jorge Pulido porque somos colegas y, sinceramente, fue un acto mío: me desconecté en ese momento”, agregó. El arrepentimiento público no evitó la sanción ni cambió el peso disciplinario de la agresión.
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La comparación histórica ubica el caso entre los castigos más duros para arqueros argentinos en el fútbol español. En 1999, Germán Burgos recibió 11 fechas por una agresión similar contra Óscar Serrano, del Espanyol, cuando jugaba para el Mallorca. La sanción a Andrada supera ese antecedente y queda ligada a una escena de violencia en un clásico regional.
El expediente deportivo deja ahora dos planos abiertos para el Zaragoza. El primero es competitivo, porque el equipo deberá definir el arco en los cinco partidos que pueden marcar su permanencia o su caída. El segundo es institucional, porque el futuro de Andrada quedó condicionado por una sanción que excede la temporada actual y que obliga al club a revisar qué lugar ocupará el arquero cuando vuelva a estar disponible.
Fuente: NA.
















