
Tigre encontró en la Copa Sudamericana una noche que necesitaba con urgencia. Después de una larga serie sin victorias, el equipo de Diego Dabove derrotó 2-0 a América de Cali en Victoria y recuperó aire competitivo justo cuando empezaban a crecer las dudas alrededor del funcionamiento y los resultados.



El “Matador” resolvió el partido en menos de media hora y después administró la ventaja con tranquilidad. Los goles de Martín Garay e Ignacio Russo alcanzaron para dejar atrás una racha de 12 encuentros sin sumar de a tres y para acomodarse en la cima del grupo A.
La victoria tomó valor no sólo por la tabla, sino también por el contexto que arrastraba Tigre. El equipo llegaba golpeado por la falta de resultados y necesitaba una reacción inmediata para no perder terreno en el torneo continental. El arranque del partido, sin embargo, mostró primero a un América de Cali más agresivo y vertical.
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La visita tuvo la primera situación clara a los tres minutos. Jhon Murillo desbordó por izquierda, lanzó un centro al primer palo y Yeison Guzmán conectó de cabeza apenas afuera. La jugada marcó uno de los pocos momentos de incomodidad para Tigre durante toda la noche.
El equipo argentino respondió rápido y encontró espacios por el sector izquierdo del ataque. Ignacio Russo abrió una pelota para Santiago López, el delantero llegó hasta el fondo y tiró un centro atrás que Martín Garay empujó al gol a los 13 minutos. La jugada cambió el ritmo del partido y le dio a Tigre una seguridad que no mostraba desde hacía varias fechas.
Con la ventaja, el conjunto de Dabove empezó a manejar mejor los tiempos. América de Cali sostuvo la posesión por algunos tramos, aunque nunca logró profundidad cerca del área defendida por Felipe Zenobio. Tigre apostó a la recuperación rápida y a los ataques directos, una fórmula que volvió a aparecer en el segundo gol.
A los 27 minutos, Ramón Arias ganó de cabeza tras un córner al primer palo y dejó la pelota viva sobre el segundo sector del área. Russo apareció libre y definió de primera, con un remate alto, para ampliar la diferencia y dejar muy comprometido al equipo colombiano.
El desarrollo del complemento mostró un escenario mucho más cerrado. Tigre se replegó cerca de su campo y eligió defender la ventaja antes que sostener presión ofensiva. América de Cali tuvo la pelota, aunque chocó constantemente contra una estructura defensiva ordenada y sin grandes fisuras.
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La única intervención importante de Zenobio llegó recién en el tiempo de descuento. Daniel Valencia sacó un disparo bajo desde la medialuna y el arquero respondió con una buena estirada sobre su palo izquierdo para mantener el arco en cero.
El triunfo acomodó a Tigre en el primer puesto del grupo A con cuatro puntos y volvió a meterlo en carrera dentro de una zona muy ajustada. América de Cali quedó tercero, también con cuatro unidades, aunque con peor diferencia de gol.
El equipo de Dabove ahora viajará a Ecuador para enfrentar a Macará, en un partido que puede empezar a definir buena parte de la clasificación. La victoria frente al conjunto colombiano no resolvió todos los problemas futbolísticos de Tigre, pero sí cortó una racha pesada y le devolvió margen en el momento más delicado del semestre.















