
Tras diez años sin obras de este tipo, Chubut invierte 3.400 millones para activar pozos en Manantiales Behr. El plan busca normalizar el suministro en Comodoro Rivadavia.

El caudal de agua disponible en Comodoro Rivadavia y zonas aledañas tendrá un alivio directo en los próximos meses. Con una inyección de fondos de $3.444.218.425, se puso en marcha un plan de perforaciones que, según los cálculos oficiales, equivale a garantizar el suministro para 5 mil familias. La iniciativa intenta romper con la inercia de una década de falta de inversiones estructurales en el sistema de captación de los yacimientos locales.


La reactivación de estas obras se centra en el área de Manantiales Behr, donde ya comenzó la perforación de tres pozos nuevos. En paralelo, el equipo técnico trabaja en la zona de El Trébol-Escalante para concretar el mantenimiento y la recuperación de otras seis unidades que habían quedado fuera de servicio. El objetivo de las autoridades es integrar estas fuentes de yacimientos no concesionados para robustecer la red de la zona sur provincial.
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Ignacio Torres recorrió el área de producción para supervisar el inicio de las tareas junto a representantes de la Sociedad Cooperativa Popular Ltda. (SPCL) y referentes de Infraestructura. El mandatario provincial resaltó que la meta es garantizar un recurso esencial tras un período de parálisis que se extendió por demasiado tiempo. “Después de una década, volvimos a perforar pozos que permiten llevar agua al equivalente a 5 mil familias en Comodoro Rivadavia”, precisó durante la visita técnica.
El proyecto tiene un plazo de ejecución estimado en seis meses y se divide entre la obra nueva y la rehabilitación de infraestructura preexistente. Esta combinación de tareas permitiría que el incremento de la producción hídrica sea progresivo, atendiendo primero los puntos de mayor urgencia. No solo se trata de consumo domiciliario, ya que el plan también contempla fortalecer el caudal destinado a la actividad hidrocarburífera de la región.
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Hernán Tórtola, secretario de Infraestructura, y Ezequiel Suazo, subsecretario de Servicios Públicos, coordinan el seguimiento de los trabajos que involucran a ingenieros y gerentes de recursos hídricos. La intención es dar una respuesta técnica a los problemas históricos de abastecimiento que afectan a la ciudad petrolera, especialmente en épocas de alta demanda. La recuperación de la capacidad operativa de los pozos abandonados es una de las prioridades del actual plan hídrico.
La inversión millonaria apunta a diversificar las fuentes de captación para que el sistema no dependa de una sola vía de ingreso. Los técnicos señalan que incorporar nuevas fuentes es la única forma de enfrentar el crecimiento poblacional de la zona. Adolfo Carrizo y Franco Domizzi, referentes de la cooperativa local, evaluaron junto a los funcionarios el impacto que tendrán estos nuevos metros cúbicos en la red de distribución urbana.
Este esquema de trabajo busca revertir años de desinversión en los que muchos pozos quedaron inutilizados por falta de mantenimiento básico. La puesta en valor de las áreas Manantiales Behr y El Trébol-Escalante marca un cambio de rumbo en la gestión del agua subterránea. Se espera que, una vez finalizado el plazo de medio año, la estabilidad del sistema sea sensiblemente superior a la actual.
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La gestión provincial confirmó que esta es solo la primera parte de una intervención más ambiciosa en el sur de Chubut. La idea es consolidar un sistema que pueda “garantizar un recurso tan esencial como el agua en el sur de la provincia”, evitando los cortes recurrentes por falta de presión. La presencia de ingenieros especializados busca asegurar que la calidad del agua captada cumpla con los parámetros necesarios para el consumo humano inmediato.
Queda pendiente para una etapa posterior la rehabilitación completa de la infraestructura de transporte, que complementará la mayor captación lograda ahora. Mientras las máquinas avanzan en las nuevas perforaciones, la atención se centra en la eficiencia de las nuevas bombas que se instalarán. El sistema hídrico regional inicia así un proceso de actualización técnica que el sur chubutense reclamaba desde hace años.
















