
La salida de divisas por viajes y consumos con tarjeta siguió elevada, pero los ingresos del agro y los hidrocarburos evitaron una presión mayor sobre el dólar.

Los argentinos gastaron USD 2.560 millones en turismo y compras con tarjetas en el exterior durante el primer trimestre de 2026, en un contexto de mayor utilización de divisas por parte de particulares y empresas. A ese monto se sumaron otros USD 6.643 millones vinculados a la Formación de Activos Externos, concepto asociado principalmente al atesoramiento, aunque una parte también se utiliza para cancelar consumos en moneda extranjera.
El dato volvió a poner bajo análisis el impacto de los viajes, las compras fuera del país y la demanda privada de dólares sobre el mercado cambiario. Sin embargo, pese al volumen de operaciones, el déficit del Mercado Único y Libre de Cambios no mostró un salto desordenado y se mantuvo en niveles considerados administrables por los analistas.


La explicación aparece en la combinación de varios factores. Por un lado, la liquidación de la cosecha gruesa aportó una entrada relevante de divisas. Por otro, los saldos comerciales positivos del sector de hidrocarburos ayudaron a compensar la salida de dólares asociada al consumo privado en el exterior.
El informe de la consultora LCG señaló que el primer trimestre cerró con un saldo de cuenta corriente pagado apenas negativo, pese al bajo nivel del tipo de cambio real multilateral. La comparación con otros períodos, de todos modos, exige matices porque durante la gestión anterior el comercio exterior estuvo más condicionado por restricciones.
El Banco Central publica de manera mensual el Informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario, que analiza las compras y ventas de moneda extranjera realizadas por entidades con clientes. El último informe disponible corresponde a marzo de 2026 y fue actualizado el 24 de abril.
Para los próximos meses, LCG proyectó una mejora en la cuenta corriente por el ingreso de dólares del agro y por importaciones que se mantienen contenidas en un contexto de actividad productiva estancada. La consultora resumió esa expectativa al señalar: “esperamos que la cuenta corriente tenga números positivos”.
OTRAS NOTICIAS:
La lectura para todo el año es más prudente. Según el mismo análisis, el flujo de dólares podría enfrentar más tensión durante la segunda mitad de 2026, cuando la cosecha pierda impulso y el financiamiento externo de empresas privadas quede más condicionado por el escenario internacional, los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y la guerra en Medio Oriente.
La acumulación de reservas también aparece como uno de los puntos sensibles. La consultora Quantum indicó que el BCRA compró divisas prácticamente todos los días desde el inicio del año y que al 23 de abril acumulaba compras por USD 6.685 millones, de los cuales USD 4.386 millones correspondieron al primer trimestre. Sin embargo, en ese mismo período la acumulación efectiva por transacciones fue de apenas USD 10 millones, debido a pagos del Tesoro y otros usos de divisas.
El economista Fernando Baer, de Quantum, evaluó que la situación externa no muestra por ahora un deterioro comparable con otras etapas de atraso cambiario. “Por ahora no tenemos un problema serio de déficit de cuenta corriente”, afirmó, al señalar que la buena campaña agrícola y el superávit comercial sostienen una oferta neta de divisas.
OTRAS NOTICIAS:
El comportamiento del mercado también depende de las regulaciones vigentes, las restricciones de acceso al MULC y las condiciones del comercio exterior. En ese marco, la comunicación A 8226 del BCRA permitió a empresas girar utilidades a sus casas matrices por el ejercicio 2025, con impacto particular en el sector petrolero.
La conclusión de los analistas es que el gasto en viajes y consumos externos sigue siendo alto, pero no alcanza por sí solo para desestabilizar el mercado cambiario mientras se mantengan los ingresos comerciales y financieros. El desafío para los próximos meses será sostener la acumulación de reservas cuando baje el aporte estacional del agro y aumente la demanda privada de dólares.















