
Condena histórica por trata a la familia gitana que compró a una niña de 13 años para casarla
Policiales06/05/2026
REDACCIÓNLa justicia de San Juan sentenció a un matrimonio y a su hijo por someter a una menor a una unión forzada y esclavitud doméstica. Deberán pagar 75 millones de pesos a la víctima, quien sufrió torturas y fue obligada a mendigar durante su embarazo.

Una maniobra desesperada en una estación de servicio de Caucete puso fin a tres años de horror sistémico. El 6 de abril de 2025, una adolescente intentó huir de una camioneta Ford Ranger con su bebé en brazos, siendo perseguida y recapturada por sus captores a la vista de los presentes. El llamado de un testigo al 911 permitió que la policía interceptara el vehículo y rescatara a V.S.Y., una joven que para entonces ya tenía 16 años y cargaba con una historia de servidumbre que comenzó cuando apenas era una niña.
La justicia de San Juan dictó una pena de 10 años de prisión efectiva para Alberto Cristo (45), su esposa Isabel (46) y el hijo de ambos, Franco (24). Los tres fueron hallados culpables del delito de trata de personas agravada. El fallo no solo impone el encierro, sino que establece una reparación económica de $75 millones a favor de la víctima, suma que se garantizará mediante el embargo de los bienes de la familia, incluyendo el vehículo utilizado en el intento de secuestro.


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El calvario de la menor se inició entre marzo y abril de 2022 en la provincia de Neuquén. En aquel momento, los padres de la niña aceptaron un pago de $825.000 por parte de los Cristo para formalizar un "matrimonio infantil" con Franco, quien entonces tenía 20 años. La fiscalía, encabezada por Alejandra Mangano (Protex) y Fernando Alcaraz, subrayó que la pobreza estructural de la víctima fue el terreno fértil para esta transacción humana.
Tras el intercambio de dinero, la niña fue trasladada a Cabaña Leiva, en la provincia de Santa Fe. Allí, el entorno familiar de los Cristo la sometió a un régimen de servidumbre sexual, doméstica y laboral. Según el testimonio brindado en Cámara Gesell, la adolescente era obligada a vender mercadería en la calle bajo cualquier condición climática, incluso durante un embarazo fruto de los abusos. Todo el dinero recaudado era confiscado por sus suegros bajo amenaza de dejarla sin alimentación.
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La crueldad del trato físico fue uno de los puntos más oscuros del debate judicial. La víctima relató haber sido blanco de insultos, amenazas de muerte y agresiones físicas directas, que incluyeron quemaduras con cigarrillos y agua caliente. A pesar de su estado de salud, no se le permitía descanso y debía realizar la totalidad de las tareas domésticas para el clan familiar en un contexto de vulnerabilidad extrema y falta de escolarización.
Durante el juicio, la defensa intentó justificar el vínculo alegando que se trataba de "prácticas culturales" propias de la comunidad gitana. Sin embargo, el tribunal fue tajante al determinar que ninguna tradición puede estar por encima de la ley argentina y los derechos fundamentales de los niños. El juez Doffo ordenó, además, que el contenido de la sentencia sea comunicado formalmente a las comunidades gitanas de San Juan y Santa Fe como una medida de prevención.
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El derrotero de la víctima incluyó un traslado a San Juan en diciembre de 2024, donde intentó reinsertarse con su propia familia biológica. No obstante, cuatro meses después, los Cristo viajaron para buscarla y, mediante una distracción, la obligaron a subir nuevamente a la camioneta para llevarla de regreso a Santa Fe. Fue en ese trayecto donde el intento de fuga en la escala de Caucete permitió la intervención de la Unidad Rural N°1 y el posterior rescate.
En cuanto a la ejecución de las penas, se confirmó que Alberto y Franco Cristo cumplirán la condena en establecimientos penitenciarios comunes. En cambio, Isabel Cristo recibió el beneficio de la prisión domiciliaria por tener hijos menores a su cargo. El fallo busca sentar un precedente sobre la responsabilidad económica de los tratantes, asegurando que el patrimonio de los condenados sirva para intentar reconstruir la vida de la joven sobreviviente.















