
EE.UU. liberó archivos inéditos sobre ovnis, pero no halló pruebas extraterrestres
Actualidad08/05/2026
REDACCIÓNEl Pentágono publicó una primera tanda de documentos, fotos y videos sobre fenómenos anómalos no identificados. El material será actualizado semanalmente.

El Gobierno de Estados Unidos inició una nueva etapa de apertura sobre los ovnis y los fenómenos anómalos no identificados, conocidos como UAP o FANI. A través del portal oficial war.gov/ufo, el Pentágono publicó una primera tanda de más de 160 archivos con documentos, imágenes, videos, cables diplomáticos, testimonios y registros vinculados a incidentes que durante años permanecieron bajo reserva oficial.
La medida fue presentada como parte de una política de transparencia impulsada por la administración de Donald Trump, que había ordenado a las agencias federales identificar y divulgar información relacionada con vida extraterrestre, fenómenos aéreos no identificados y objetos voladores no identificados. Según la publicación oficial citada por medios estadounidenses, el objetivo es que el público pueda acceder al material y sacar sus propias conclusiones sobre episodios que todavía generan debate científico, militar y político.


El nuevo repositorio reúne materiales del Departamento de Defensa, el FBI, la NASA, agencias de inteligencia y otros organismos federales. La plataforma será actualizada de manera semanal, de acuerdo con lo informado por las autoridades, y busca centralizar archivos que hasta ahora estaban dispersos o eran de acceso limitado. Entre los documentos aparecen reportes históricos, transcripciones de misiones espaciales, fotografías, videos militares y testimonios de supuestos avistamientos.
Uno de los puntos destacados de la primera publicación son los registros vinculados a misiones de la NASA, entre ellas Apolo 12 y Apolo 17. En una transcripción de 1972, un tripulante describe fragmentos brillantes observados durante maniobras en el espacio, mientras que las imágenes difundidas muestran formaciones luminosas que serán revisadas por especialistas. La publicación también incluye fotografías atribuidas al FBI y videos de objetos no identificados captados en distintas circunstancias.
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Pese al impacto del anuncio, el propio enfoque oficial se mantiene lejos de una confirmación sobre vida extraterrestre. El informe anual 2024 de la All-domain Anomaly Resolution Office (AARO) remarcó que, hasta ahora, no se encontró evidencia de seres, actividad o tecnología de origen extraterrestre. El organismo indicó además que varios casos fueron resueltos como objetos convencionales, entre ellos globos, aves, drones, satélites y aeronaves.
AARO recibió 757 reportes durante el período analizado en su informe anual 2024. De ese total, una parte correspondía a incidentes ocurridos entre 2023 y 2024 y otra a episodios anteriores que no habían sido incluidos en reportes previos. La oficina resolvió casos atribuidos a explicaciones prosaicas, aunque también reconoció que muchos otros siguen sin una conclusión definitiva por falta de datos técnicos suficientes.
Esa diferencia es central para interpretar los archivos: que un fenómeno sea no identificado no significa automáticamente que tenga origen extraterrestre. En la categoría UAP pueden entrar globos meteorológicos, drones, chatarra espacial, satélites, aeronaves, errores de sensores, ilusiones ópticas o tecnologías militares no reconocidas públicamente. Por eso, los expertos insisten en que cada caso debe ser analizado con evidencia verificable y no desde la especulación.
Los Archivos Nacionales de Estados Unidos también cumplen un rol clave en este proceso. Ese organismo creó una colección específica de registros sobre fenómenos anómalos no identificados, en cumplimiento de la Ley de Autorización de Defensa Nacional de 2024, y seguirá incorporando documentos de agencias federales a medida que sean transferidos y digitalizados.
La propia AARO reconoce la importancia de los Archivos Nacionales en la revisión de reportes históricos y señaló que la digitalización de esos materiales se realiza de manera progresiva. También remite al informe independiente de la NASA sobre UAP, publicado en 2023, que recomendó mejorar la recolección de datos, fortalecer la coordinación científica y reducir el estigma sobre los reportes de fenómenos anómalos.
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La publicación también tiene un fuerte componente político. Legisladores como Tim Burchett y otros integrantes del Congreso vienen reclamando desde hace años mayor apertura sobre los archivos ovni, mientras que distintos exfuncionarios y militares sostuvieron en audiencias públicas que el Gobierno conserva más información de la que reconoce. El nuevo portal aparece como una respuesta a esa presión y como un intento de ordenar el debate bajo canales oficiales.
Por ahora, la principal conclusión es doble: Estados Unidos decidió liberar una cantidad inédita de material sobre ovnisy FANI, pero esa apertura no equivale a una prueba de tecnología alienígena. La documentación permite ampliar el análisis público, científico y periodístico sobre casos sin resolver, aunque el propio Pentágono advierte que muchos archivos todavía no fueron evaluados en profundidad para determinar la causa de las anomalías registradas.
La desclasificación marca un cambio relevante en la relación entre el Estado norteamericano y un tema históricamente rodeado de secreto, teorías y sospechas. A partir de ahora, el desafío será separar los datos verificables de las interpretaciones exageradas y determinar si los fenómenos registrados responden a errores de observación, tecnología terrestre, riesgos de seguridad aérea o hechos que la ciencia aún no logra explicar por completo.














