
El supermercado pega más fuerte en la Patagonia y la diferencia ya supera los $123 mil
Actualidad11/05/2026
REDACCIÓNMientras el INDEC se prepara para difundir la inflación de abril, un relevamiento privado volvió a ubicar a las provincias patagónicas entre las más caras del país para llenar el changuito.

La distancia entre hacer las compras en el sur argentino y hacerlo en otras regiones volvió a quedar expuesta en abril. Según un informe de la consultora Analytica, Santa Cruz registró otra vez la canasta de alimentos y bebidas más cara del país, con un gasto mensual que rozó el millón de pesos para una familia tipo. Detrás quedaron otras provincias patagónicas, entre ellas Chubut, que volvió a ubicarse entre las más costosas para comprar productos básicos.
El estudio, conocido como “Changuito Federal”, midió el valor de una canasta equivalente en todas las provincias y en la Ciudad de Buenos Aires. En ese escenario, Santa Cruz encabezó el ranking con $984.263, mientras que Chubut apareció segunda con $968.415 y Tierra del Fuego tercera con $960.700. Río Negro y Neuquén también quedaron dentro del lote de valores más altos del país, consolidando una tendencia que se repite desde hace meses en la región patagónica.


La brecha con los distritos más baratos volvió a crecer y ya supera los $123 mil mensuales. Del otro lado del ranking apareció Misiones, donde el changuito costó $867.273. Muy cerca quedaron CABA y el Conurbano bonaerense, ambos con valores apenas por encima de los $861 mil. Esa diferencia refleja el impacto desigual que tienen los precios según la región, incluso dentro de una misma estructura económica nacional.
Aunque abril mostró señales de desaceleración inflacionaria según las consultoras privadas, el movimiento de algunos productos básicos siguió presionando sobre el bolsillo familiar. El aceite de girasol registró aumentos de entre el 2% y el 4% en casi todo el país, mientras que el pan lactal tuvo subas más moderadas y concentradas en algunas provincias puntuales. En varias jurisdicciones del norte y centro argentino esos incrementos no superaron el 2,1%.
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En términos mensuales, La Pampa mostró el mayor salto de precios dentro de la canasta, con una variación del 3,2%, seguida por San Luis con 2,8%. En el extremo opuesto apareció Formosa, donde el incremento fue de apenas 0,9%. Sin embargo, el dato que volvió a marcar diferencias fue el comportamiento anual de las provincias patagónicas, que registraron los aumentos más altos del país durante los últimos doce meses.

Tierra del Fuego acumuló una suba interanual del 35,6%, Chubut llegó al 34,9% y Santa Cruz al 34,2%, según el relevamiento privado. En contraste, Tucumán y Catamarca mostraron las menores variaciones, ambas por debajo del 29%. La diferencia no solo se traduce en porcentajes, sino también en el dinero concreto que una familia necesita para mantener el mismo nivel de consumo.
El informe también midió cuánto aumentó el changuito entre el cierre de marzo y el final de abril. Allí, Río Negro encabezó el incremento absoluto en pesos, con una diferencia de $39.688 en apenas un mes. Detrás quedaron Tierra del Fuego con $35.656 y Santa Cruz con $30.591. En el otro extremo, Catamarca apenas registró un aumento de $2.636 durante el mismo período.
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En la Patagonia, el mayor costo de vida encuentra una compensación parcial en los salarios privados registrados, que suelen ubicarse por encima del promedio nacional. Aun así, el peso del consumo cotidiano sigue siendo uno de los datos más sensibles para las familias. El propio informe remarcó que Santa Cruz combina el changuito más caro con uno de los salarios privados promedio más altos del país, solo superado por Neuquén.
La metodología utilizada por Analytica tomó productos representativos y primeras marcas para construir una canasta equivalente en todas las regiones. El objetivo fue comparar no solo la evolución de los precios, sino también el impacto concreto que tienen sobre el poder adquisitivo. En un contexto donde el Gobierno nacional espera confirmar una desaceleración inflacionaria, el mapa del consumo volvió a mostrar que vivir en la Patagonia cuesta bastante más caro.














