
Sturzenegger anticipó el cambio total de las estaciones: “Habrá que convencer al automovilista”
Actualidad13/05/2026
Sergio BustosFederico Sturzenegger dejó una definición que sacudió al sector de los combustibles y abrió interrogantes sobre el futuro de miles de estaciones de servicio en la Argentina. Frente a empresarios del rubro, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado aseguró que el modelo tradicional de las expendedoras tiene fecha de vencimiento y que, en los próximos años, el negocio deberá reinventarse por completo.

El planteo ocurrió durante la Cumbre de Estaciones de Servicio realizada en el hotel Sheraton de la Ciudad de Buenos Aires. Allí, el funcionario sostuvo que la expansión de los vehículos eléctricos cambiará la lógica actual del sector y obligará a las empresas a buscar nuevas formas de atraer clientes. “Movilidad siempre va a haber, el tema es cómo uno se va adaptando a la nueva realidad”, afirmó.
Aunque aclaró que la transformación no será inmediata, el ministro insistió en que el proceso ya empezó y que el impacto se sentirá dentro de la próxima década. Según explicó, la posibilidad de cargar autos eléctricos en hogares, centros comerciales o restaurantes reducirá la dependencia de las estaciones tradicionales. “Habrá que convencer al automovilista para que vaya a una estación”, advirtió.


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Para explicar el escenario que imagina, Sturzenegger puso como ejemplo el avance de la electromovilidad en China. El funcionario mencionó especialmente a Shanghai y aseguró que allí puede verse una imagen muy cercana a lo que podría pasar en otros países. “No van a creer el parque automotor que van a ver”, señaló al referirse al crecimiento de los autos eléctricos en el gigante asiático.
El ministro sostuvo que el desembarco masivo de esa tecnología en la Argentina será inevitable si los fabricantes chinos logran mantener precios bajos y autonomías elevadas. “Si los chinos hacen un auto eléctrico con una autonomía de 1.500 kilómetros a un precio de u$s20.000, no hay forma de evitar que eso llegue acá”, afirmó durante su exposición ante empresarios y dirigentes del sector.
En ese contexto, consideró que cadenas como YPF, Shell y Axion deberán incorporar nuevos servicios y modificar su estrategia comercial para sostener el flujo de clientes. Según explicó, las estaciones ya no podrán depender únicamente de la venta de combustibles o energía, sino que tendrán que convertirse en espacios con otras prestaciones vinculadas al consumo y la permanencia de los usuarios.
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La visión fue compartida por referentes del sector presentes en el encuentro. Entre ellos estuvieron el presidente de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina, Hernán Landgrebe, y el prosecretario de la entidad, Daniel Dagnino. Ambos coincidieron en que la electromovilidad “sí o sí” terminará pasando por las estaciones de servicio, aunque con formatos diferentes a los actuales.
Sturzenegger también mencionó el caso de los nuevos modelos eléctricos de la automotriz china BYD, capaces de cargarse en apenas quince minutos. Según explicó, ese tiempo podría transformarse en una oportunidad comercial para las estaciones, que tendrían margen para ofrecer servicios adicionales mientras los conductores esperan completar la recarga.
Durante el encuentro, el funcionario repasó además varias medidas impulsadas por el Gobierno para flexibilizar el funcionamiento del sector. Entre ellas destacó la habilitación opcional del autodespacho de combustible y la eliminación de requisitos mínimos de tamaño para abrir estaciones de servicio. “No tiene sentido que tengan un tamaño único”, sostuvo.
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El ministro también defendió cambios aplicados a las estaciones de GNC, donde se eliminó la obligación de contar con playas separadas. “No hay necesidad de tener dos estaciones de servicio cuando lo pueden hacer en una”, afirmó. En paralelo, cuestionó regulaciones vinculadas con tanques aéreos y reclamó mayor velocidad en la implementación de las desregulaciones.
Otro de los puntos que generó repercusión fue su impulso a las estaciones móviles. Incluso reveló que su “sueño” es que exista “un camión con un acoplado que sea una estación de servicio”. Como antecedente, mencionó una experiencia desarrollada en Lago Posadas, en Santa Cruz, donde una estación móvil permitió resolver problemas de abastecimiento en una zona de baja densidad poblacional.
Sobre el final de su exposición, Sturzenegger también apuntó contra el sistema de control técnico de surtidores que realizaba el INTI. Según dijo, el esquema implicaba subsidios indirectos financiados por los contribuyentes y consideró que el sector privado está en condiciones de desarrollar tecnología propia para realizar esos controles de manera más eficiente.















