
Gorka Zumeta: Por qué la radio es un acompañante silenciado
Una fresca mañana de primavera. Un desayuno andaluz en la Gran Vía de Madrid. Una charla sin micrófonos, pero como si los hubiera, porque Gorka Zumeta es un gran comunicador y comparte sus pensamientos en términos radiales, con enorme precisión y amabilidad.

En ese intercambio, gentilmente me regaló su libro La radio. El acompañante silenciado (Kailas) editado en 2021.


Capítulo aparte merecen las entrevistas hechas por el periodista a referentes de la radio española de las últimas décadas. Muy valiosas y enriquecedoras. Entre tantas, rescataré algunas expresiones del genial periodista Iñaki Gabilondo, conocido también en nuestras latitudes australes.
Es cierto que pasaron cinco años desde la edición de este trabajo de investigación pero quienes seguimos a su autor a través de su web (https://www.gorkazumeta.com/), podcasts y entrevistas intuimos que los caminos descritos en el libro se han profundizado aunque con nuevas bifurcaciones.

Vale destacar que Gorka Zumeta es una de las voces más reconocidas y respetadas del periodismo y la comunicación radiofónica en España. Su trayectoria combina más de cuatro décadas de experiencia profesional en medios con una profunda labor de investigación, análisis y divulgación sobre el universo de la radio. Locutor, periodista, consultor, docente y escritor, Zumeta ha construido una carrera marcada por una pasión constante: entender, defender y proyectar el valor cultural y social de la radio.
Nacido en San Sebastián, desarrolló desde muy joven una fuerte conexión con el medio radiofónico. Esa vocación lo llevó a integrarse profesionalmente en distintas emisoras como la Cadena Ser y posteriormente Radio Nacional de España (RNE), y grupos de comunicación, donde trabajó en producción, conducción de contenidos, gestión y análisis de medios. A lo largo de los años se consolidó como un especialista en comunicación institucional y radio, con una mirada que combina experiencia práctica y reflexión crítica.
Uno de los aspectos más distintivos de su perfil es justamente esa doble dimensión: la del hombre de radio y la del investigador apasionado por la evolución del medio. Zumeta ha dedicado gran parte de su trabajo a estudiar los cambios tecnológicos, culturales y de consumo que atraviesan a la radio contemporánea, desde la irrupción del streaming y el podcast hasta las nuevas narrativas sonoras digitales. Su capacidad para interpretar esos procesos lo convirtió en una referencia permanente para profesionales, académicos y estudiantes de comunicación.
Es profesor de postgrado de Comunicación de ESIC y de radio en el Máster de RNE.
Con una mirada siempre atenta a la innovación, pero sin perder de vista la tradición y la identidad del medio, Gorka Zumeta es una figura clave para comprender la transformación de la radio en el siglo XXI.

El acompañante silenciado
En cuanto a los planteamientos que encontramos en su libro, Gorka sostiene en el capítulo La radio: arte y negocio: “El acercamiento romántico a la radio siempre ha existido, y existirá. Es una transmisora eficaz de emociones y sentimientos, al tiempo que informa y entretiene. Todos cuantos nos declaramos sus oyentes voluntariosos apreciamos su incuestionable poder seductor. Pero nada de esto existiría de no ser porque también es un negocio: tiene que serlo, porque la radio, para los oyentes es gratuita; y alguien -la publicidad- tiene que pagarla. Esa dualidad ha logrado hacer viables ambos objetivos: arte y negocio”.
En otro orden, sobre la digitalización de las frecuencias de aire, admite: “El reinado de la FM continúa vigente, y el sector sueña con que siga así por muchos años. Porque es su pan de cada día. Pero ese reinado tiene fecha de caducidad. En la tercera decada del siglo XXI, la radio es el único medio que aún no se ha digitalizado”.
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En este capítulo plantea un concepto muy valioso y muchas veces dejado de lado por quienes generan contenidos periodísticos. Y es que la publicidad es un contenido más, y por tanto no hay que dejarlo de lado a la hora de su puesta en el aire ni mucho menos desdeñar su proceso creativo. Al final, locutores, periodistas y todos quienes integran los.equipos radiales viven de la publicidad.
Nuevos mundos
“Las circunstancias, y las tendencias, no nos permiten ser muy optimistas respecto del futuro de la radio como industria. Aún tiene por acometer el proceso de digitalizacion sin la seguridad de que la audiencia responda a este esfuerzo. En paralelo, el grueso de los oyentes actuales, muy envejecidos, garantiza una supervivencia limitada en el tiempo. Es cierto que la radio hablada, con este target mayoritario de maduros de cincuenta y sesenta años, dispone ahora mismo de atractivo comercial, pues esa audiencia cuenta con un poder adquisitivo alto, al encontrarse en el ciclo final de su vida laboral, pero pronto ingresarán como jubilados en la llamada tercera edad, lo que reducirá el interés de las marcas, que buscarán nuevos públicos, más jóvenes, en otro lugar, si la radio no es capaz de ofrecérselos”, plantea el investigador.
“Ahora, el modelo analógico se enfrenta al modelo digital. La disrupción provocada por la llegada de la red de redes provocó, en un primer momento, desorientación, luego una furibunda reacción en contra del sector, pero cuando vieron que el nuevo escenario había llegado para quedarse, no tuvieron más remedio que abrazar y sumarse a Internet. Hoy la radio debe beber de ambos mundos. Debe estar presente en ambos escenarios, aunque el digital dispare sus gastos y no le resulte rentable”.

Podcast, radio a la carta
Mucho habla Gorka de este, relativamente, nuevo formato de audio encapsulado “disponible para los oyentes en distintas plataformas que han iniciado una feroz competencia entre ellas, apostando por la diferenciación de sus contenidos, por su exclusividad y por su calidad y creatividad. Para muchos, entre quienes me encuentro, el podcast representa la esperanza de la radio. Se trata de un formato que forma parte de las nuevas reglas de juego impuestas por Internet: la disponibilidad inmediata de un contenido que reclama un usuario. Ante esto, la radio solo puede competir con el ‘efecto sorpresa’ pero nunca con la elección de un contenido concreto. No se puede elegir. Solo escuchar. Aquí el podcast la adelanta”.
“Poscast y radio van a competir en los próximos años (ya lo están haciendo…) en búsqueda de audiencias. Hasta eso ha cambiado. En el siglo XX el oyente giraba alrededor de la radio. Un siglo después, es la radio (y el mercado del audio) quien busca al oyente, casi desesperadamente. Algunas voces, más radicales, anuncian la desaparición de la radio, en beneficio de los podcast. Personalmente, no estoy de acuerdo con ese planteamiento tan catastrófico. Pero sí creo que la radio, la madre de los contenidos sonoros, y el sector donde más profesionales expertos en producción de estos contenidos se concentra, se juega, de seguir así, volcada en la rutina y la inercia, su propia irrelevancia”, asegura Gorka.
En el capítulo La radio: el soplo que salvó la Transición. De la radio-espectáculo a la radio informativa profundiza sobre los cambios registrados en las emisoras españolas en la segunda mitad del siglo pasado cuando dejaron atrás los ciclos musicales, radioteatros y comedias para darle espacio a otros formatos como los periodísticos o de actualidad.
“En definitiva, hay que mirar hacia atrás para afrontar el futuro con seguridad. La radio, como suma de radio-informativa más radio-espectáculo debe ante todo ser radio: debe transmitir al oyente, debe engancharle, agarrarle el pescuezo y no dejar que se marche. Debe retenerle en el coche y hacerle llegar tarde a una cita porque no puede abandonar la escucha antes de conocer el desenlace de una información”.
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En el capítulo La radio envejece con sus oyentes, Gorka reconoce que “en estos últimos años la radio ha envejecido, literalmente, con sus oyentes. De hecho, también han envejecido sus comunicadores que, en una gran mayoría, pertenecen a la misma generación de quienes les escuchan, con escasas excepciones”.
“El oyente de radio envejece poco a poco. Normal. Casi todo el mundo escucha la radio y la población española envejece poco a poco: aumenta la esperanza de vida y cada vez nacen menos niños. Pero ¿es realmente normal? Lo sería si la radio estuviera envejeciendo al mismo ritmo que la población. Pero no es eso lo que ha ocurrido en los últimos veinte años. Entre 2000 y 2020 la edad media del oyente de radio aumentó 6,6 años (un año por casa tres transcurridos), mientras la población envejecía solo 4,6 años. La edad media del oyente, que en 2000 estaba 2,6 años por debajo de la media de la población, ahora ya está a sólo seis décimas”, agrega.
Un tema que parece desvelar al periodista es la lejanía entre los contenidos de la radio y la juventud por lo cual muy pocos jóvenes escuchan estaciones radiales.
En ese sentido, explica que “los jóvenes, sobre todo las generaciones Y y Z, no tuvieron la posibilidad de oír la radio durante su niñez (no había contenido para ellos) y, por tanto, de adquirir el hábito de escucha, porque no existía en sus padres la costumbre tan arraigada de encenderla cada mañana. El hábito se ha ido perdiendo porque la radio no se ha preocupado en mimar a las nuevas generaciones que se incorporaban con contenidos adecuados a sus intereses. Ha faltado estrategia de futuro. Ha sobrado prepotencia”.
El libro de Zumeta pivotea constantemente entre el presente de la radio y su futuro con testimonios de referentes de la industria.
Pero, dice el autor, que “el futuro de la radio no se reduce a una carrera tecnológica. Quien lo piense así se equivoca. El futuro de la radio dependerá de lo que cuente y de cómo lo cuente; de su capacidad para conectar con un público que busca que le cuenten lo que ocurre a su alrededor de una manera cercana, comprensible y directa. Este es el auténtico reto de la radio”.
Y cita al mencionado Gabilondo, quien consultado sobre cómo sería la radio del futuro siempre responde: “Cuéntenme cómo será la sociedad de ese futuro, denme diez minutos y les diré cómo será”.
Las 457 páginas de La Radio. El acompañante silenciado valen la pena. Son un documento necesario para entender el funcionamiento y el predicamento de la radio en España, desde sus inicios hasta el presente, en el que convive, ¿compite? con otros “caminos sonoros” por la atención de las audiencias y el financiamiento publicitario
Y en las particularidades que detalla Gorka Zumeta encontramos también la universalidad de los problemas, desafíos, encantos, magia, potencia y proyección de un medio que tiene más de cien años y constituye uno de los más hermosos hábitos de millones de personas.
¡Agur Gorka!














