
Un mujer camufló dos kilos de cocaína en potes de yogur y tragó 37 cápsulas
Policiales28/05/2026
REDACCIÓNLa requisa del Grupo Burruyacú sobre la Ruta 34 derivó en una urgencia hospitalaria en Tucumán. La sospechosa quedó internada con custodia policial.

La guardia médica del Hospital “Zenón Santillán” en San Miguel de Tucumán se convirtió en el escenario de un procedimiento judicial extremo. Los médicos de turno debieron intervenir de urgencia a una mujer que corría riesgo de muerte inminente por la ingesta de sustancias prohibidas. Los profesionales de la salud controlaron la evacuación forzada de 37 cápsulas que la paciente escondía en su aparato digestivo.
Esta situación límite comenzó bastante lejos del centro de salud, específicamente en el kilómetro 896 de la Ruta Nacional 34. Los efectivos del Grupo “Burruyacú”, que pertenece al Escuadrón 55 “Tucumán”, detuvieron un colectivo de larga distancia para un control de rutina. Lo que parecía una inspección común sobre el equipaje terminó cuando la sospechosa admitió la ingesta, provocando que el operativo mutara de inmediato en una emergencia médica.
OTRAS NOTICIAS:
El uso de un escáner portátil resultó determinante para que los uniformados detectaran que algo andaba mal en los bolsos. Las imágenes de la pantalla revelaron siluetas densas y extrañas dentro de elementos de aseo personal y alimentos cotidianos. Al abrir los cierres, los agentes hallaron 140 cápsulas de droga que estaban ocultas de forma meticulosa para burlar la simple vista de los inspectores.
Los traficantes distribuyeron el cargamento ilegal dentro de envoltorios de consumo masivo para evitar sospechas vulgares. Los elementos elegidos fueron tres recipientes de productos lácteos, dos botellas de shampoo y un paquete de toallas húmedas. Esta modalidad busca aprovechar la inocencia de los controles camuflando la mercadería ilegal dentro de objetos que simulan ser de uso cotidiano.
OTRAS NOTICIAS:
Los peritos de la fuerza de seguridad nacional aplicaron los reactivos químicos correspondientes para corroborar las sospechas iniciales sobre el material secuestrado. La prueba de campo Narcotest arrojó un resultado positivo inapelable para clorhidrato de cocaína. El pesaje final de todo el cargamento incautado arrojó una cifra exacta de 2 kilos 36 gramos, un volumen definitivo para el traslado mediante la modalidad de mulas.
El ómnibus de larga distancia había partido desde la terminal de San Salvador de Jujuy y tenía como destino final la zona de Liniers, en la Ciudad de Buenos Aires. Los investigadores judiciales analizan minuciosamente este itinerario porque representa un corredor utilizado con frecuencia por las organizaciones criminales para abastecer los centros urbanos. El viaje quedó trunco a mitad de camino debido al despliegue tecnológico y la perspicacia del personal apostado en la provincia tucumana.
OTRAS NOTICIAS:
La destreza para descubrir el cargamento sin romper el equipaje de manera azarosa expuso la relevancia de las nuevas herramientas de control vial. El juez federal interviniente dispuso de inmediato el secuestro de la cocaína y ordenó que se preserven todos los elementos de interés para el expediente. La causa penal demandará un complejo proceso de recolección de pruebas debido a que la investigación deberá reconstruir el origen de la droga, el destino previsto y la posible participación de otras personas en el traslado.
La estrategia criminal expuso un doble sistema de transporte simultáneo que combina la logística externa con el sacrificio biológico de la transportadora. El descubrimiento en el hospital confirmó que la organización no dependía de un único método, dividiendo la carga entre los recipientes plásticos y el estómago de la mujer. Esta peligrosa combinación demuestra que las redes de narcotráfico explotan al extremo la resistencia física humana para maximizar las posibilidades de éxito de sus maniobras de ocultamiento.
OTRAS NOTICIAS:
La sospechosa permanece internada bajo una estricta custodia policial mientras se recupera totalmente de los efectos de la evacuación médica en el hospital. El caso redefine las prioridades para los próximos operativos en las rutas del norte argentino, donde la requisa visual tradicional ya resulta obsoleta. El éxito de las futuras incautaciones dependerá exclusivamente de sostener un equilibrio dinámico entre la inspección física de alta tecnología y la velocidad para responder ante crisis de salud en plena ruta.
















