
¿Sabotaje en el Mundial México 70? La sospecha que apunta a la CIA y favorece a Brasil
Deporte29/05/2026
REDACCIÓNUn periodista inglés y el nieto del arquero reflotaron una hipótesis sobre el Mundial que ganó Brasil, aunque el caso sigue sin pruebas concluyentes.

Una vieja historia del Mundial de México 1970 volvió a sacudir al fútbol internacional. Un periodista británico y el nieto de Gordon Banks, histórico arquero de la selección inglesa, impulsaron una investigación que plantea una hipótesis explosiva: que el guardameta pudo haber sido envenenado por agentes de la CIA para favorecer el camino de Brasil hacia el título mundial.
La teoría fue publicada por un medio inglés y sostiene que el supuesto sabotaje habría buscado beneficiar indirectamente a la dictadura militar brasileña, que por entonces gobernaba el país sudamericano. El planteo generó impacto por el peso simbólico de aquel equipo de Brasil, considerado por muchos como uno de los mejores de todos los tiempos.


Banks era una de las grandes figuras de Inglaterra, que llegaba a México como campeona del mundo tras haber ganado el título en 1966. El arquero era considerado uno de los mejores del planeta y había protagonizado, justamente ante Brasil, una de las atajadas más recordadas de la historia, cuando le sacó un cabezazo a Pelé durante la fase de grupos.
La particularidad del caso es que Banks sí jugó contra Brasil. Inglaterra perdió 1 a 0 en la primera ronda, con gol de Jairzinho, pero el arquero estuvo en cancha y tuvo una actuación destacada. El problema apareció después, antes del partido de cuartos de final contra Alemania Federal, cuando sufrió un fuerte cuadro gastrointestinal que lo dejó afuera del encuentro decisivo.
Según relató el propio Banks en sus memorias, después de clasificar a la segunda fase salió con algunos compañeros y tomó una cerveza. Luego comenzó a sentirse mal, con vómitos y diarrea, hasta perder varios kilos. El cuadro fue tan fuerte que no pudo atajar ante Alemania, y su lugar fue ocupado por Peter Bonetti.
La actuación de Bonetti fue muy cuestionada. Inglaterra ganaba 2 a 0, pero Alemania logró empatar y luego dio vuelta el partido en tiempo suplementario. La eliminación del campeón vigente alimentó durante décadas todo tipo de sospechas, frustraciones y teorías sobre lo que pudo haber ocurrido si Banks hubiera estado en el arco.
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El nieto del arquero, Ed Jervis, contactó años atrás al periodista Gabriel Gatehouse para plantearle sus dudas sobre aquella intoxicación. En un principio, el investigador consideró la hipótesis poco probable, pero luego comenzó a revisar testimonios, documentos y versiones vinculadas al episodio. Ese trabajo derivó en una publicación y en el podcast Foul Play.
Uno de los hilos que alimentó la teoría proviene de una frase atribuida al periodista Brian Glanville, quien en los años ochenta contó que otro periodista, con vínculos familiares en el Senado estadounidense, le habría dicho: “Fue la CIA ¿No vas a pensar que íbamos a dejar que los ingleses le ganaran a los brasileños?”.
Sin embargo, la hipótesis tiene varias debilidades. La principal es que Brasil ya había vencido a Inglaterra con Banks en el arco. Además, no existen pruebas firmes que demuestren una intervención de la CIA ni documentos que conecten directamente al servicio de inteligencia estadounidense con una maniobra contra el arquero inglés.
El contexto político sí ayuda a explicar por qué la teoría resulta atractiva. En plena Guerra Fría, el deporte era utilizado por gobiernos de distintas partes del mundo como herramienta de prestigio y propaganda. En Brasil, el presidente militar Emílio Garrastazu Médici intentó asociarse al éxito del equipo campeón, algo que fue señalado en documentos desclasificados de la CIA como una maniobra políticamente efectiva.

Pero que una dictadura haya buscado capitalizar un triunfo deportivo no prueba que una agencia extranjera haya intervenido para facilitarlo. De hecho, el propio gobierno británico también se involucró durante ese Mundial cuando el capitán Bobby Moore fue detenido en Colombia, acusado de robar una pulsera, en un episodio que también estuvo rodeado de sospechas y presiones diplomáticas.
La investigación plantea preguntas que siguen sin respuesta. Si la intención era favorecer a Brasil, ¿por qué atacar solamente a Banks y no a otros jugadores ingleses como Bobby Charlton? ¿Por qué no obstaculizar a selecciones fuertes como Alemania o Italia? ¿Por qué esperar a los cuartos de final, cuando Brasil ya había superado a Inglaterra en la fase inicial?
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Para muchos, el episodio seguirá formando parte del archivo de misterios mundialistas. Para otros, se trata de una teoría conspirativa construida sobre rumores, coincidencias y frustraciones deportivas. La ausencia de pruebas concluyentes mantiene el caso abierto al terreno de la interpretación, pero lejos de una confirmación histórica.
Lo indiscutible es que la ausencia de Banks cambió el partido de Inglaterra ante Alemania y marcó el inicio de una larga etapa de decepciones para la selección inglesa. Aquella derrota se transformó en una herida deportiva que todavía ocupa un lugar importante en la memoria del fútbol británico.
También es indiscutible el lugar de Brasil en ese Mundial. El equipo de Pelé, Tostao, Jairzinho, Rivelino, Gerson y Carlos Alberto ganó los seis partidos que disputó y dejó una huella estética difícil de igualar. Más allá de cualquier sospecha, su fútbol combinó eficacia, talento y belleza en una de las campañas más celebradas de la historia.
La teoría sobre Banks y la CIA vuelve a poner bajo la lupa una época en la que fútbol, política y poder se mezclaban con intensidad. Pero, por ahora, el caso permanece en el terreno de las dudas: una historia atrapante, cargada de misterio, que no logra demostrar que el título de Brasil en México 70 haya sido producto de algo distinto a uno de los mejores equipos que pisaron una cancha.














