
China lleva al mar una estación gigante para conectar la energía eólica offshore
Actualidad01/06/2026
REDACCIÓNLa plataforma de 25.000 toneladas convertirá la electricidad de parques eólicos marinos para enviarla a la costa con menores pérdidas en la red.

China volvió a mostrar su capacidad para escalar proyectos de energía renovable con una obra de dimensiones inéditas: una estación conversora offshore de unas 25.000 toneladas, diseñada para transportar electricidad generada en alta mar hacia la red terrestre con menores pérdidas durante el recorrido.
La estructura, conocida como “Corazón del Viento Marino”, fue construida para operar como un centro de conexión entre aerogeneradores marinos y el sistema eléctrico en tierra. No produce electricidad por sí misma, pero cumple una función determinante para que la energía generada lejos de la costa pueda aprovecharse de manera eficiente.


El proyecto está vinculado a los parques eólicos Yangjiang Qingzhou 5 y 7, en la provincia china de Guangdong, y forma parte de la expansión de la generación offshore impulsada por China Three Gorges Corporation. Esa compañía estatal es una de las principales operadoras energéticas del país y también está asociada a desarrollos hidroeléctricos de gran escala.
La estación fue pensada para recibir la electricidad generada por 163 aerogeneradores y actuar como un gran nodo marítimo de transformación y transmisión. En conjunto, los parques eólicos asociados alcanzan una capacidad instalada de 2.000 megavatios, una cifra que ubica al complejo entre los desarrollos más ambiciosos del sector.
OTRAS NOTICIAS:
El desafío que busca resolver esta infraestructura es uno de los puntos críticos de la energía eólica offshore: cómo trasladar grandes volúmenes de electricidad desde zonas marítimas alejadas sin perder demasiada capacidad en el camino. A mayor distancia de la costa, la transmisión convencional en corriente alterna se vuelve menos eficiente y obliga a utilizar soluciones más complejas.
Para reducir ese problema, la plataforma recibe la energía en corriente alterna de 66 kV y la transforma en corriente continua de alta tensión de ±500 kV. Ese proceso permite enviarla por cables submarinos hacia la costa con menores pérdidas, una condición fundamental para hacer viables parques eólicos ubicados cada vez más lejos de tierra firme.
El tamaño de la estación refleja la escala del proyecto. La plataforma tiene más de 80 metros de largo y ancho, una altura cercana a la de un edificio de 15 pisos y un peso aproximado de 25.000 toneladas. Su instalación requiere una operación marítima de alta precisión, con buques especializados, sistemas de lastre y aprovechamiento de las mareas.
El traslado también forma parte del despliegue técnico. La estructura salió desde Nantong, en la provincia de Jiangsu, a bordo de un buque semisumergible, con destino al área marítima de Yangjiang. Una vez instalada, quedará integrada al sistema de parques eólicos y funcionará como una especie de centro eléctrico flotante de gran escala.
OTRAS NOTICIAS:
La obra marca un paso relevante para China en el desarrollo de transmisión eléctrica offshore mediante corriente continua de alta tensión. Esa tecnología es considerada esencial para conectar proyectos de gran potencia en aguas profundas o alejadas de la costa, donde el costo de infraestructura y la eficiencia de transporte son factores decisivos.
El crecimiento de este tipo de plataformas también es observado por países europeos con fuerte presencia en generación eólica marina, como Reino Unido, Dinamarca, Alemania y Países Bajos. En esas regiones se analizan modelos similares, incluidas islas energéticas artificiales, para conectar parques offshore y distribuir electricidad entre redes nacionales.
La apuesta china muestra cómo la transición energética no depende únicamente de instalar más aerogeneradores. También requiere infraestructura capaz de transportar, convertir y administrar esa electricidad en grandes volúmenes, especialmente cuando la generación se desplaza hacia zonas marítimas más profundas y con mejores condiciones de viento.
Con esta estación conversora, China suma una pieza de gran escala a su estrategia de expansión renovable. El proyecto combina ingeniería marítima, transmisión eléctrica de alta tensión y generación eólica offshore, tres áreas que empiezan a definir la competencia global por producir energía limpia a mayor distancia de la costa.














