
Caso Agostina Vega: la defensa de Fassetta negó encubrimiento y denunció apremios
Policiales07/06/2026
REDACCIÓNEl abogado del segundo detenido dijo que su cliente colaboró con la investigación, presentó una coartada y acusó agresiones policiales.

La defensa de Osvaldo Fassetta, el segundo detenido en la causa por el femicidio de Agostina Vega, rechazó la acusación de encubrimiento agravado y denunció presuntos apremios ilegales durante el período en el que el hombre permaneció demorado. El abogado Eduardo Medina Allende sostuvo que su cliente no participó en maniobras para desviar la investigación y aseguró que se puso a disposición de la Justicia desde el inicio.
La causa investiga el crimen de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, y tiene como principal acusado a Claudio Barrelier. En ese expediente, la fiscalía sospecha que Fassetta pudo haber colaborado con el imputado central mediante la generación de pistas falsas o comunicaciones destinadas a confundir a la familia de la víctima y retrasar la búsqueda. La defensa, en cambio, afirma que no existen elementos firmes para sostener esa hipótesis.


Medina Allende explicó que Fassetta entregó voluntariamente su teléfono celular y las claves de acceso a los investigadores. Según su versión, el detenido no intentó ocultarse, no destruyó pruebas ni se negó a colaborar con las medidas solicitadas. Para el abogado, esa conducta es incompatible con la idea de un encubrimiento organizado o de una participación activa en el desvío de la pesquisa.
Uno de los puntos que la defensa busca instalar es la relación entre Fassetta y Barrelier. El letrado indicó que ambos se conocían desde hacía unos diez meses por su vínculo como hinchas de Instituto de Córdoba. También señaló que Fassetta se había mudado de manera transitoria a una habitación de la vivienda de Barrelier por problemas de convivencia en su casa y que esa permanencia no lo convierte, por sí sola, en partícipe del crimen ni en encubridor.
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La estrategia defensiva incluye una coartada para la noche en la que habría ocurrido el femicidio. Medina Allende aseguró que su cliente estaba trabajando en un kiosco ubicado sobre calle Alem, dentro de su horario habitual. Según afirmó, cámaras de seguridad de una panadería cercana al comercio podrían respaldar esa versión y ubicarlo fuera de la escena investigada durante el tramo clave de la causa.
El abogado también sostuvo que, después de terminar su jornada laboral el domingo por la mañana, Fassetta se sumó a la búsqueda de Agostina junto a la madre de la adolescente. Ese dato es utilizado por la defensa para reforzar la idea de que su cliente no intentó impedir el avance de la investigación, sino que participó de las primeras acciones de búsqueda antes de quedar bajo sospecha.
La denuncia más grave de la defensa apunta al accionar policial durante la demora. Medina Allende afirmó que Fassetta permaneció más de 20 horas en la Central de Policía y que durante ese período habría sido sometido a presiones psicológicas y agresiones físicas para obtener una confesión. “Un policía se excedió con algún golpe en su cuerpo diciendo ‘no te hagas el vivo’”, sostuvo el abogado, quien adelantó que presentará una denuncia formal por esos hechos.
La defensa también cuestionó una inspección realizada en la vivienda de calle Campillo, donde vivía Barrelier y donde la fiscalía presume que pudo haber ocurrido el crimen. Según Medina Allende, Fassetta ingresó al inmueble acompañado por nueve efectivos policiales, mientras la esposa de Barrelier recorría junto a ellos distintas dependencias de la casa. El abogado objetó que en ese procedimiento no se hubieran detectado indicios visibles compatibles con la hipótesis acusatoria.
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Otro eje de la discusión judicial será el análisis de los llamados recibidos por la madre de Agostina. La fiscalía busca determinar si la voz que le habría asegurado que la adolescente estaba durmiendo corresponde efectivamente a Fassetta. Para la acusación, ese elemento podría ser clave para sostener la hipótesis de encubrimiento; para la defensa, será necesario esperar las pericias antes de atribuirle responsabilidad.
Medina Allende remarcó además que Fassetta no posee antecedentes penales y negó que tenga participación activa en la barra brava de Instituto, aunque reconoció que conoce a algunos integrantes por concurrir habitualmente a la cancha. También describió a su defendido como una persona dedicada al trabajo en el kiosco y a tareas eventuales, en un intento por despegarlo de cualquier estructura organizada vinculada al acusado principal.
Mientras Fassetta continúa detenido a la espera de ser indagado formalmente, la fiscalía avanza con nuevas medidas de prueba. El caso mantiene alta sensibilidad pública por la edad de la víctima, la brutalidad del crimen y la necesidad de establecer si hubo personas que ayudaron a ocultar información o a demorar la búsqueda. En ese escenario, la defensa busca discutir la acusación de encubrimiento y abrir otra línea: la investigación de presunta violencia institucional durante la detención.














