
Vaca Muerta concentra la preocupación sindical por el empleo y la continuidad de la actividad
Actualidad10/06/2026
REDACCIÓNLa federación que agrupa a trabajadores petroleros advirtió que la continuidad de las inversiones resulta determinante para sostener puestos laborales y el movimiento económico que depende del sector energético.

La discusión sobre el futuro del empleo en la industria energética volvió a ocupar un lugar central en un ámbito internacional donde confluyeron representantes de gobiernos, empresas y trabajadores. Allí, la situación de Vaca Muerta apareció vinculada a un aspecto que excede la producción de hidrocarburos: la estabilidad laboral de miles de familias y el impacto que la actividad tiene sobre distintas economías regionales.
La preocupación fue expresada por el secretario general de la Federación Argentina Sindical del Petróleo, Gas y Biocombustibles (FASIPEGyBIO), Mario Lavia, quien participó de la 114.ª Conferencia Internacional del Trabajo organizada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Durante su intervención, puso el foco en las condiciones necesarias para sostener la actividad y evitar consecuencias sobre el empleo.


El dirigente sostuvo que “es indispensable generar las condiciones necesarias para que continúen las inversiones”, una definición que vinculó directamente con la continuidad de la producción y con la actividad económica que se desarrolla alrededor del sector petrolero. La advertencia apareció en un contexto donde la industria energética atraviesa cambios asociados a la transición hacia nuevas fuentes de energía.
La federación también planteó que esos procesos de transformación deben contemplar las características productivas de cada país. La posición expuesta en la conferencia apuntó a que los cambios tecnológicos y energéticos no se traduzcan en una pérdida de puestos laborales ni en un debilitamiento de la capacidad industrial.
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La participación de Lavia en el encuentro internacional permitió además trasladar una mirada sobre la realidad de la actividad convencional, considerada estratégica para la economía argentina. Desde el sector sindical remarcaron que el sostenimiento de ese segmento continúa siendo un factor relevante para la generación de empleo y el movimiento de distintas cadenas productivas.
Dentro de ese planteo, el dirigente insistió en la necesidad de que las políticas públicas acompañen el flujo de inversiones. La postura busca evitar que la reducción de actividad impacte sobre trabajadores vinculados tanto a la producción como a los servicios asociados a la industria.
Otro de los ejes abordados durante la conferencia fue el papel del diálogo entre los distintos actores del mundo laboral. La OIT reunió en un mismo espacio a representantes empresariales, sindicales y gubernamentales, una dinámica que la federación consideró necesaria para discutir los desafíos que atraviesa el sector energético.
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En ese marco, Lavia afirmó que “el diálogo social es una herramienta fundamental para construir consensos y encontrar soluciones a los desafíos que enfrenta el mundo del trabajo”. La definición fue presentada como una vía para abordar los cambios productivos sin afectar el empleo ni la actividad económica.
Las declaraciones también incluyeron una referencia directa a las transformaciones energéticas que atraviesan numerosos países. Desde la organización sindical señalaron que esos procesos deben desarrollarse de manera compatible con la preservación de las fuentes laborales y con el fortalecimiento de la producción nacional.
La discusión instalada en la conferencia internacional vuelve a colocar sobre la mesa un aspecto que el sector considera prioritario: la continuidad de las inversiones como condición para sostener la actividad petrolera, el empleo asociado a ella y el entramado económico que depende de uno de los principales motores energéticos del país.














