Argentina recibió una señal del mercado, pero S&P mantiene reservas sobre su estabilidad

Actualidad10/06/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La calificadora elevó la nota soberana, aunque sostuvo que el país todavía carga con vulnerabilidades económicas y antecedentes de cambios bruscos de rumbo.

S&P Global Ratings subió las calificaciones soberanas de corto y largo plazo, tanto en moneda local como extranjera.
S&P Global Ratings subió las calificaciones soberanas de corto y largo plazo, tanto en moneda local como extranjera.

La mejora de la nota crediticia argentina dejó una señal favorable para el Gobierno, pero también marcó un límite claro sobre la confianza que el país todavía debe reconstruir. S&P Global Ratings subió las calificaciones soberanas de corto y largo plazo, tanto en moneda local como extranjera, desde ‘CCC+/C’ a ‘B-/B’. La decisión representa un reconocimiento al ordenamiento fiscal y a la liquidez externa, aunque no elimina las advertencias sobre la fragilidad macroeconómica.

El movimiento se conoció este miércoles y fue celebrado por el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, quien publicó en su cuenta de X que Argentina recibió una “nueva mejora” en las calificaciones. La reacción oficial apuntó a destacar el avance como parte de una secuencia de señales positivas para la administración nacional. La evaluación de S&P, sin embargo, combinó respaldo al programa económico con cautela sobre su continuidad.

La calificadora dejó la perspectiva de largo plazo en condición estable, un dato relevante porque sugiere que no anticipa un cambio inmediato de rumbo en la nota. También elevó la evaluación de transferencia y convertibilidad a ‘B’. A la vez, mejoró las calificaciones de emisión de bonos en moneda extranjera y local hasta ‘B-’.

El argumento central de S&P se apoyó en la reducción de vulnerabilidades económicas y en una mejora gradual de la liquidez externa. Según la evaluación, esos factores sientan las bases para una recuperación económica sostenida. La agencia también vinculó la suba de la calificación con el mayor acceso del Gobierno a liquidez para atender compromisos de deuda.

OTRAS NOTICIAS

El sorteo realizado en Múnich ubicó a Los Gladiadores en el Grupo D.Los Gladiadores quedaron frente a una montaña de campeones en Alemania 2027

Esa capacidad financiera aparece asociada a dos elementos que la calificadora ponderó de manera positiva: los superávits fiscales continuos y la reducción de desequilibrios económicos. Dentro de ese cuadro, la menor inflación también fue señalada como parte del proceso que permitió mejorar la nota. La lectura de S&P ubica esos resultados como condiciones necesarias para sostener el crecimiento y evitar un retroceso en la confianza.

La perspectiva estable parte de una expectativa concreta sobre el rumbo oficial. S&P considera que el Gobierno continuará con su programa de austeridad fiscal y que el Banco Central incrementará sus reservas de divisas. Esa combinación, de acuerdo con la evaluación, permitiría sostener la expansión económica y profundizar la baja de la inflación.

El informe también introdujo una advertencia sobre la historia económica argentina. La calificadora sostuvo que la inestabilidad macroeconómica y los cambios drásticos de política económica explican la baja credibilidad y la limitada previsibilidad de las instituciones de gobierno. Esa observación funciona como contrapeso frente a los avances recientes y muestra que la mejora no implica una normalización plena del perfil crediticio.

OTRAS NOTICIAS

Wall StreetWall Street cerró con bajas, mientras el riesgo país volvió a superar los 500 puntos

Al mismo tiempo, S&P reconoció que la administración nacional logró aprobar varias reformas económicas. La agencia indicó que esas medidas crean condiciones para un mayor crecimiento y para la formalización de la economía. La continuidad de la estabilidad macroeconómica aparece, en esa lectura, como un requisito central para que esas reformas tengan efecto.

Las proyecciones incluidas por la calificadora anticipan un crecimiento económico del 2,7% en 2026 y de alrededor del 3% en los años siguientes. Ese pronóstico se suma al diagnóstico favorable sobre la liquidez y el frente fiscal. La mejora de la nota, de todos modos, convive con riesgos que S&P mantiene presentes por las vulnerabilidades todavía persistentes.

El antecedente inmediato había llegado el 6 de mayo, cuando Fitch mejoró la calificación crediticia argentina de largo plazo desde ‘CCC+’ a ‘B-’, también con perspectiva estable. Esa decisión ya había marcado un avance en la percepción de riesgo del país. La nueva evaluación de S&P refuerza esa tendencia, aunque el acceso pleno al mercado de capitales para refinanciarse seguirá condicionado por la estabilidad del programa económico y la capacidad de sostener resultados fiscales.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17