
Quieren cambiar alcohol clandestino por alimentos para comedores de Comodoro Rivadavia
Policiales16/06/2026
REDACCIÓNLa Policía secuestró entre 1.200 y 1.300 litros de bebidas en Edisur. El destino solidario depende de una autorización judicial.

Miles de litros de alcohol secuestrados en una vivienda de Kilómetro 8 podrían terminar convertidos en alimentos para comedores comunitarios. La propuesta surgió después de un allanamiento realizado en el barrio Edisur, donde funcionaba un comercio clandestino dentro de una casa adjudicada por el Instituto Provincial de la Vivienda. La alternativa todavía requiere aval legal, pero ya quedó bajo análisis de la Unidad Regional y deberá pasar por los jueces intervinientes.
El volumen incautado obligó a la Policía a desplegar una logística mayor a la habitual para este tipo de procedimientos. El jefe de la comisaría, Hugo Morales, precisó que se retiraron entre 1.200 y 1.300 litros de bebidas alcohólicas de distinta graduación. La cantidad de bultos demandó el uso de un camión oficial para trasladar la mercadería hacia los depósitos de la seccional norte.


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La investigación permitió detectar que la venta no se realizaba desde un local habilitado, sino desde una estructura montada dentro de la vivienda. Los ocupantes acondicionaron una habitación de aproximadamente tres por cuatro metros como depósito de stock. Desde ese espacio, según describió la Policía, se hacía el expendio hacia la calle mediante una abertura adaptada para atender compradores.
Morales detalló cómo funcionaba el punto de venta clandestino dentro de la propiedad. “Había una ventana que da hacia la calle a la vía pública, es una ventana de doble hoja, una reja, abajo de la reja tiene una pequeña abertura y que por ahí hacían la venta de bebida alcohólica y otros elementos”, describió el comisario. Esa modalidad permitió sostener la actividad de manera solapada y con movimiento nocturno de personas.
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La afluencia de compradores durante la noche fue uno de los elementos que respaldó el pedido de intervención judicial. El procedimiento contó con el aval del Juzgado de Faltas N° 3, a cargo de Alejandro Puricelli, y con una orden de allanamiento emitida por el juez penal de turno, Mariano Nicosia. Con esas autorizaciones, los uniformados ingresaron a la vivienda y concretaron el secuestro preventivo de la mercadería.
El operativo también dejó otro hallazgo que amplió el alcance de la intervención. Además de cervezas y licores, los efectivos secuestraron una caja con distintos lotes de medicamentos de procedencia dudosa. Ese material quedó retenido de manera preventiva, en el mismo contexto en el que se clausuró la actividad comercial no autorizada.
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Los registros preventivos identificaron a los responsables como personas de nacionalidad boliviana radicadas hace 17 años en la ciudad. Según la información policial, se asentaron en esa propiedad hace tres años y no registraban antecedentes penales en el sistema informático. El dato fue incorporado al expediente junto con la constatación de la actividad clandestina dentro de una vivienda adjudicada por el IPV.
La jefatura policial ahora busca repetir una modalidad que ya se aplicó durante el último año. El mecanismo consiste en destruir el alcohol decomisado y canalizar los envases o el valor neto de los bienes hacia la compra de leche fluida y alimentos no perecederos. El objetivo es que el resultado del procedimiento tenga un destino social en comedores comunitarios locales, siempre que la Justicia autorice ese camino.
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Morales explicó que la iniciativa ya fue conversada dentro de la estructura policial. “La idea sería eso, estuvimos hablando con el jefe de unidad respecto al secuestro que se hizo el fin de semana”, señaló. Luego aclaró que el paso siguiente será coordinar con las autoridades judiciales antes de resolver el destino definitivo de la mercadería.
El jefe policial también remarcó que la decisión no depende solo de la comisaría. “Hay que charlarlo con el juez de falta y el juez que autoriza la orden de allanamiento y si ellos autorizan, veremos si podemos hacer la misma modalidad, cambiar las bebidas alcohólicas por alimentos”, informó Morales. Esa autorización será determinante para definir si el alcohol secuestrado queda limitado a su destrucción o si deriva en asistencia concreta para comedores.
Fuente: Del Mar Digital
















