
Las ventas por el Día del Padre volvieron a caer pese a las promociones
Actualidad21/06/2026
REDACCIÓNEl consumo se mantuvo débil, el ticket promedio fue de $78.986 y los comercios señalaron que las ofertas no alcanzaron para revertir la cautela de los compradores.

Las ventas por el Día del Padre volvieron a mostrar la debilidad del consumo minorista. A pesar de las promociones, los descuentos y las facilidades de pago ofrecidas por los comercios, la fecha cerró con una caída de 0,3% interanual, medida a precios constantes. El dato surge del relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, que marcó además el cuarto año consecutivo de retroceso para una de las celebraciones comerciales más importantes del calendario.
El resultado expone un escenario de consumo prudente, donde las familias compraron menos o eligieron productos de menor valor. El ticket promedio fue de $78.986, pero las operaciones se concentraron principalmente en artículos económicos, mercadería en oferta y opciones financiadas. La fecha generó movimiento en los locales, aunque no logró cambiar el panorama general de ventas débiles.


Más del 80% de los comercios relevados implementó alguna promoción especial para intentar atraer compradores. Hubo descuentos, beneficios por pago al contado, cuotas con tarjeta y acciones puntuales para sostener la demanda. Sin embargo, esas herramientas tuvieron un impacto limitado frente a un consumidor más cauteloso, condicionado por la pérdida de poder de compra y la necesidad de priorizar gastos esenciales.
Desde CAME señalaron que la evolución de la fecha se mantuvo en terreno negativo por cuarto año seguido. La baja de 2026 se suma a las caídas del 1,7% en 2025, del 10,2% en 2024 y del 1,2% en 2023. La secuencia confirma que el Día del Padre dejó de funcionar como un impulso fuerte para el comercio minorista y pasó a reflejar las dificultades estructurales del consumo.
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El informe también mostró una mirada dividida entre los comerciantes. Un 38,1% consideró que la fecha tuvo un impacto moderado, mientras que un 36,5% señaló que aportó algo de movimiento, pero sin modificar el escenario de fondo. En el otro extremo, apenas un 7,4% afirmó que el Día del Padre fue determinante para traccionar ventas, mientras que un 18% indicó que no generó estímulo en la facturación.
El comportamiento por rubros fue dispar. Algunas categorías lograron cerrar con números positivos, aunque con subas moderadas. Librería e Indumentaria encabezaron las mejoras, con un avance del 2,1% interanual. También crecieron Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video, con una suba de 0,8%, y Calzado y marroquinería, con un incremento de 0,4%.
Las caídas más fuertes se concentraron en productos de mayor costo o menor prioridad para los hogares. El rubro Equipos periféricos, accesorios y celulares registró una baja de 6,1%, mientras que Cosméticos y perfumeríaretrocedió 3,8%. La diferencia entre rubros muestra que el consumo se orientó hacia regalos accesibles y dejó más relegadas las compras de mayor desembolso.
La fecha volvió a confirmar una tendencia que se repite en distintos momentos del año: las promociones ya no garantizan una recuperación de las ventas. En muchos casos, los descuentos sirven para sostener algo de circulación, pero no alcanzan para generar un salto en la demanda. La decisión de compra se mantiene atada al presupuesto disponible y a la percepción de incertidumbre económica.
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Para los pequeños y medianos comercios, el resultado representa una señal de alerta. El Día del Padre suele ser una fecha esperada para compensar meses flojos, renovar stock y mejorar caja. Sin embargo, el desempeño de 2026 dejó un balance moderado, con ventas acotadas y márgenes presionados por la necesidad de ofrecer promociones para competir.
La caída también refleja un cambio en los hábitos de compra. Los consumidores comparan precios, esperan descuentos, reducen el monto del regalo o eligen alternativas más prácticas. La celebración se mantiene como una fecha relevante desde lo familiar, pero pierde potencia como motor comercial. Ese cambio obliga a los negocios a ajustar estrategias, anticipar ofertas y trabajar con tickets más bajos.
El dato central es que la baja fue leve, pero suficiente para confirmar una racha negativa persistente. En un contexto de ingresos ajustados, el consumo por fechas especiales se mueve con más cautela y menos impulso. El Día del Padre dejó ventas, movimiento y consultas, pero no el repunte que esperaban muchos comerciantes.
El desafío para el comercio minorista será recuperar volumen sin depender exclusivamente de promociones. Mientras el poder de compra siga condicionado, las fechas especiales seguirán mostrando una demanda selectiva y sensible al precio. El balance de este año dejó una conclusión clara: aun con ofertas, cuotas y descuentos, el consumidor compró con prudencia y las ventas volvieron a quedar por debajo del año anterior.














