
La comunidad de seguidores de Victoria Villarruel debatía una seña con las manos rumbo a 2027 y recibió una respuesta tajante de la propia dirigente.

La comunidad digital que sigue a Victoria Villarruel tiene nombre propio: los «villarruelines». El apelativo se popularizó en Internet en mayo de 2024, cuando fue asimilado por los propios usuarios de la red. La misma vicepresidenta contribuyó a masificar el término al grabar un video institucional dirigido a sus adherentes.


Ese grupo funciona como una comunidad organizada de simpatizantes de la titular del Senado. Su actividad se concentra en las plataformas digitales, donde discuten ideas y propuestas vinculadas a la figura de la vicepresidenta. La relación entre la dirigente y esa base virtual quedó expuesta en un episodio reciente que mostró las distancias entre ambos.
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Todo se originó a partir de una publicación en la plataforma X, en la que ese sector de simpatizantes debatía la creación de una seña identitaria con las manos para respaldar a Villarruel de cara a los comicios presidenciales de 2027. La iniciativa buscaba un gesto que identificara a sus votantes en ese horizonte electoral. El posteo generó una inmediata y tajante reacción por parte de la vicepresidenta.
Lejos de acompañar la idea, Villarruel replicó de forma categórica y manifestó: «Que linda la coreografía… pero hay que terminar el secundario, estudiar una carrera, trabajar y luego de todo eso ponerse a opinar de lo que nadie le preguntó». La respuesta marcó un contraste con el entusiasmo de la militancia digital. El cruce dejó en evidencia la tensión entre la dirigente y un sector de sus propios seguidores.
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El episodio reordenó la relación entre la titular del Senado y su comunidad organizada de adherentes. La seña con las manos que se debatía quedó sin respaldo de la propia figura a la que pretendía representar. La discusión apuntaba a las elecciones presidenciales de 2027.















