
Buscan a un chico argentino entre los escombros tras los sismos en Venezuela
Actualidad29/06/2026
REDACCIÓNLucas Gamez tiene 8 años y quedó desaparecido tras el derrumbe de un edificio en La Guaira. Su familia mantiene la esperanza de hallarlo con vida.

La búsqueda de Lucas Gamez, un chico argentino de 8 años, continúa entre los escombros de un edificio que se derrumbó en La Guaira durante los terremotos que sacudieron Venezuela. El menor estaba junto a sus tíos cuando el complejo colapsó y desde entonces no se logró establecer contacto con él. Su familia sigue de cerca el operativo y sostiene la esperanza de que pueda ser encontrado con vida.
El padre del nene, Marco Gamez, relató que la familia atraviesa horas de extrema incertidumbre, pero intenta mantenerse firme mientras avanzan las tareas de rescate. En diálogo con TN, expresó: “Somos optimistas, su mamá y yo”. También reconoció que todavía no tuvieron una comunicación directa con Lucas desde el momento del derrumbe.


El último indicio que alimenta la expectativa familiar surge de una presunta señal registrada en medio del operativo. “No hemos tenido ningún contacto con el nene. Pero tenemos la presunción de que hace dos días tuvo la intención de comunicarse”, contó Marco. Esa posibilidad mantiene activa la esperanza de sus padres, aunque las condiciones del lugar vuelven muy difícil cualquier intento de contacto.
Lucas había pasado parte del día en la playa con sus tíos antes de ingresar al edificio donde vivían sus familiares. Según reconstruyó su padre, el chico compró un helado y luego subió al complejo acompañado por ellos. La familia residía en el segundo piso, pero ese día el ascensor correspondiente a los pisos pares estaba fuera de servicio.
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Por esa razón, Lucas y su tío utilizaron el ascensor destinado a los pisos impares. En el mismo viaje subió también un vecino que vivía en el séptimo piso. Ese testigo aportó un dato que resultó central para orientar la búsqueda dentro de la estructura derrumbada.
Marco explicó que el recorrido del ascensor permitió reconstruir los últimos movimientos conocidos del menor. “Lucas se bajó en el tercer piso con su tío. El vecino contó que cuando entró a su departamento se produjo el colapso”, señaló. A partir de ese testimonio, la familia intenta determinar si el chico alcanzó a bajar al segundo piso o si quedó en una escalera, un pasillo o algún sector intermedio.
La incertidumbre se agrava porque el movimiento del edificio pudo desplazar a las personas hacia lugares distintos de los previstos. “Nuestra duda es si logró entrar al segundo piso o si estaba en la escalera o en el pasillo. El movimiento fue muy fuerte y hay personas que debían estar en ciertos lugares pero terminaron en otros”, sostuvo el padre. Esa hipótesis guía parte del trabajo de los rescatistas en una zona de acceso complejo.
Durante las últimas horas, la familia vivió un momento de fuerte expectativa que terminó en desilusión. Marco contó que recibieron una información que parecía indicar la aparición del niño, pero luego fue descartada por los equipos de rescate. “Ayer tuvimos una falsa alarma. Nos habían dicho que el chico venía, pero después de esperar una hora llegaron los rescatistas suizos y nos dijeron que era una persona adulta. Fue muy decepcionante”, relató.
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Pese al desgaste emocional, la familia mantiene la esperanza mientras continúan las maniobras para remover escombros y permitir el ingreso de maquinaria pesada. “Estamos esperanzados de poder tener la mejor noticia”, afirmó Marco, que también explicó que el calor y la falta de energía podrían dificultar cualquier respuesta desde el interior del edificio. Sobre la posibilidad de supervivencia, cerró con una razón concreta para seguir buscando: “Nos da esperanzas porque es un chico delgado que puede caber en espacios reducidos”.














