
Informe de la UBA sostiene que la educación tuvo una fuerte caída de fondos nacionales
Actualidad06/07/2026
REDACCIÓNUn informe de la UBA estimó una baja real de 47,7% entre 2024 y 2025, con impacto en universidades, becas y programas educativos.

El presupuesto educativo nacional acumuló una caída real de 47,7% en los últimos dos años, según un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. El estudio analizó la evolución de las partidas nacionales destinadas a Educación y Cultura durante 2024 y 2025. También proyectó un nuevo retroceso para 2026 si no se amplían los fondos previstos.
La reducción se produjo dentro de un proceso general de reorganización del gasto público nacional. En el caso educativo, el informe señaló que el recorte tuvo incidencia en transferencias a universidades, programas de apoyo a estudiantes y partidas vinculadas con políticas socioeducativas. El análisis también reabrió el debate sobre los modelos de financiamiento del sistema.


OTRAS NOTICIAS:
Según el IIEP, la función Educación y Cultura registró en 2024 una baja real de 43,2% respecto del año anterior. Esa variación redujo su participación en el PBI en aproximadamente 0,6 puntos porcentuales. Para el instituto, la magnitud del descenso colocó al área educativa entre las más afectadas dentro de la estructura presupuestaria nacional.
Uno de los cambios señalados por el informe fue la discontinuación del Fondo Nacional de Incentivo Docente, conocido como FONID. Ese fondo funcionaba como complemento de los salarios docentes en las provincias. Su eliminación modificó el esquema de asistencia nacional y dejó a las jurisdicciones con un rol más amplio dentro del financiamiento educativo cotidiano.
OTRAS NOTICIAS:
En 2025, la tendencia continuó con una caída real de 7,9%. El IIEP indicó que “el ajuste volvió a concentrarse en algunos de los principales componentes del gasto educativo nacional, particularmente las transferencias destinadas a universidades y provincias y a programas de apoyo a estudiantes”. Esa dinámica consolidó el segundo año consecutivo de reducción presupuestaria en términos reales.
La proyección para 2026 también muestra un escenario de restricción. De no concretarse nuevas ampliaciones de las partidas vigentes, el gasto educativo nacional podría registrar una baja real de 12,7%. Si esa previsión se cumple, Educación y Cultura acumularía tres años seguidos de caída y alcanzaría niveles mínimos de participación dentro del PBI y del gasto total de la Administración Pública Nacional.
OTRAS NOTICIAS:
Los datos por programa muestran diferencias dentro de la misma función educativa. Las transferencias destinadas al financiamiento universitario, a través del programa Desarrollo de la Educación Superior, tuvieron una merma real de 5,4% interanual en 2025. Las becas estudiantiles bajaron 42,5%, mientras que Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas retrocedió 49,5%.
El informe marcó una excepción en el Plan Nacional de Alfabetización. Esa línea incrementó su ejecución y se ubicó entre las principales acciones de la Secretaría de Educación. El dato muestra que, aun dentro de un escenario de menor disponibilidad presupuestaria, algunas áreas específicas conservaron prioridad en la asignación de recursos.
OTRAS NOTICIAS:
El estudio también abordó la discusión sobre el modelo de financiamiento educativo. Históricamente, el sistema argentino se organizó alrededor de un esquema orientado a la oferta, con recursos destinados a sistemas provinciales e instituciones. Esa modalidad busca sostener infraestructura, cargos docentes, salarios y condiciones básicas de funcionamiento.
En contraste, el financiamiento por demanda propone transferencias a familias o estudiantes para que elijan entre distintas instituciones. Ese enfoque suele asociarse con vouchers, becas o mecanismos de apoyo directo. Sus defensores destacan la libertad de elección, mientras que distintos especialistas advierten que deben analizarse sus efectos sobre la equidad y la distribución territorial de la oferta educativa.
OTRAS NOTICIAS:
El IIEP planteó que los modelos basados en competencia requieren una evaluación cuidadosa en contextos de desigualdad. “En contextos de fuerte desigualdad, los mecanismos de competencia pueden derivar en segmentación de la matrícula, debilitamiento de la oferta estatal y ampliación de brechas preexistentes”, señaló el informe. La advertencia se vincula con la posibilidad de que los cambios impacten de manera desigual según la realidad de cada jurisdicción.
Desde 2024 se aplican vouchers para familias con hijos en escuelas privadas subvencionadas. Según el reporte, el programa alcanzó a 830.000 estudiantes en 2024 y a 504.808 en 2025. El IIEP aclaró que no se trata de un sistema generalizado, sino de una transferencia focalizada para cubrir parcialmente el pago de cuotas.
El documento también mencionó otros instrumentos vinculados con la educación privada, como la deducción en Ganancias de gastos escolares habilitada en 2023 y el proyecto de Libertad Educativa, que propone transferencias a instituciones privadas. Para el instituto, estas iniciativas deben analizarse junto con la evolución de los fondos destinados a la educación pública. El debate pendiente será cómo sostener el acceso, la calidad y la cobertura territorial en un escenario de menor presupuesto nacional.
Fuente: Infobae

















