
Laika: estudiantes de la ORT crean un perro robot para rescates en emergencias
Enfoques12/07/2026
REDACCIÓNEl prototipo, bautizado como Laika, permitirá obtener información crucial en tiempo real desde sitios peligrosos, minimizando la exposición de los rescatistas.
Los equipos de rescate en Argentina podrían contar con una herramienta innovadora para sus tareas en emergencias complejas. Un grupo de estudiantes del Colegio ORT está desarrollando un perro robot, apodado Laika, con la capacidad de asistir en incendios y derrumbes. Personal de bomberos consultado por los jóvenes confirmó que un dispositivo rescatista de este tipo no existe en el país y sería muy importante.
Los creadores de este innovador dispositivo son Benyamin Sagranichne, Melina Keninsberg, Agustina Romano y Julieta Gric, todos de 17 años y cursantes de quinto año. A ellos se suma Tadeo Dyjament, de 16 años y alumno de cuarto año de Gestión de las Organizaciones. Juntos, en el Laboratorio de Inteligencia Artificial y Robótica de la escuela, concibieron el proyecto Laika Rescue Dog.


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Los estudiantes explican que Laika puede ingresar primero a zonas de alto riesgo, como derrumbes o incendios, para mapear la situación. Esto permite a los equipos de rescate tomar decisiones con mayor contexto, precisión y seguridad, antes de exponerse directamente. El objetivo principal es reducir el riesgo humano y aumentar la eficiencia operativa en situaciones críticas, como afirman sus creadores.
Actualmente, el proyecto se encuentra en una etapa intermedia de desarrollo y sus creadores calculan terminarlo para noviembre próximo. Están avanzando con la integración de la inteligencia artificial, la movilidad del robot y las conexiones necesarias para su interacción. Esto permitirá que, desde una aplicación creada especialmente, un bombero pueda manejar el dispositivo de manera sencilla.
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El diseño contempla que un bombero pueda controlar a Laika desde un teléfono, incluso a distancia, como "desde la vereda de enfrente". Una vez que el robot haya mapeado la zona en 3D, podrá operar de forma autónoma. En este modo, el dispositivo enviará señales al responsable del operativo si encuentra a una persona o cualquier otro elemento relevante en el área afectada.
Los jóvenes desarrolladores están trabajando en integrar una cámara térmica al prototipo, crucial para detectar fuentes de calor en incendios o personas atrapadas. Además, buscan incorporar una cámara de visión de 360 grados, para tener una perspectiva completa del entorno. Estas tecnologías, que esperan recibir desde Estados Unidos, permitirían a los bomberos encontrar focos de incendio más rápidamente.
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La premisa central del invento no es reemplazar a las personas, sino servir como un sistema robótico de asistencia que releva zonas peligrosas. Los estudiantes enfatizan que el objetivo es permitir que los equipos de rescate lleguen más rápido y con mejor información a donde realmente haga falta. Con Laika, buscan demostrar una solución tecnológica posible, no entregar directamente un producto comercial listo para su uso inmediato en condiciones extremas.
El grupo se organizó con funciones específicas para cada integrante en este "Proyecto Final", la materia más importante de quinto año. Agustina se encarga del diseño visual y la aplicación, pensando incluso en la capacidad del robot para llevar agua o primeros auxilios. Melina es responsable del desarrollo full stack de la programación de la app, mientras que Benyamin tiene a cargo la robótica, el hardware y el servidor del perro. Finalmente, Julieta trabaja en todo lo relacionado con la inteligencia artificial y Tadeo se especializa en la gestión para llevar el proyecto más allá del ámbito escolar.
Una curiosidad del proyecto es el origen del nombre del robot: Laika. Sus creadores explican que la elección se debe a las vocales "ai" de inteligencia artificial, diferenciándose así de la famosa perrita rusa espacial. Antes de decidirse por este nombre, consideraron llamarlo "Humberto", opción que fue descartada por ser "muy poco marketinero". Los jóvenes se muestran ilusionados con el futuro de su creación, que esperan siga desarrollándose para tener un impacto significativo en la sociedad.
Fuente: Clarín















