
Menos viajes y más tiempo en casa: un cambio terapéutico modifica la rutina de pacientes con mieloma
Otros Temas18/07/2026
REDACCIÓNUna nueva inmunoterapia permite espaciar las aplicaciones en personas que responden al tratamiento. El cambio reduce traslados y mantiene la eficacia observada en estudios clínicos.

Cada aplicación puede representar varias horas de viaje, un acompañante disponible, gastos de traslado y una jornada completa fuera de casa. Esa rutina forma parte de la vida de muchos pacientes con mieloma múltiple que residen lejos de los centros de hematología de alta complejidad, donde se concentra la mayor parte de la atención especializada en Argentina. La posibilidad de disminuir la frecuencia de esas visitas aparece ahora como uno de los cambios con mayor impacto práctico para quienes atraviesan la enfermedad.
Ese escenario comenzó a modificarse con la incorporación de elranatamab, una inmunoterapia desarrollada para adultos con mieloma múltiple en recaída y refractario. Los pacientes que responden al tratamiento pueden pasar de aplicaciones semanales a un esquema quincenal desde la semana 24, sin que esa reducción de la frecuencia implique una pérdida de eficacia según los resultados disponibles. La modificación también disminuye el tiempo destinado a controles presenciales y reduce la cantidad de traslados hacia los centros de referencia.


El mieloma múltiple es una enfermedad oncohematológica que se origina en la médula ósea cuando las células plasmáticas adquieren un comportamiento maligno y comienzan a multiplicarse sin control. Ese proceso altera la producción normal de células sanguíneas y puede provocar anemia, daño renal, fracturas óseas, infecciones recurrentes y niveles elevados de calcio en sangre. Se trata del segundo cáncer de sangre más frecuente y cada año registra alrededor de 176.000 nuevos diagnósticos en el mundo.
En Argentina se estiman 1.300 nuevos casos anuales, un promedio cercano a 3,5 diagnósticos por día, con mayor incidencia entre personas de 50 a 70 años. Aunque no es una enfermedad frecuente, su tratamiento suele prolongarse durante años y obliga a mantener controles periódicos, especialmente cuando aparecen recaídas. Esa realidad hace que el acceso a los centros especializados tenga un peso determinante en la calidad de vida de muchos pacientes.
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Elranatamab pertenece al grupo de los anticuerpos biespecíficos y está indicado para pacientes que recibieron al menos tres tratamientos previos, incluidos un inhibidor del proteasoma, un agente inmunomodulador y un anticuerpo anti-CD38, y cuya enfermedad progresó luego de esas terapias. La autorización en Argentina se apoyó en los resultados de la cohorte A del estudio de fase 2 MagnetisMM-3, que evaluó la utilización del medicamento como primera terapia dirigida al antígeno BCMA en pacientes previamente tratados de forma intensiva.
Los datos del estudio mostraron una tasa de respuesta objetiva del 61%, mientras que la probabilidad de mantener esa respuesta a los 15 meses alcanzó el 71%. Además, la investigación permitió comprobar que quienes respondieron al tratamiento durante las primeras 24 semanas pudieron continuar con aplicaciones cada dos semanas. Esa modificación abrió la posibilidad de adaptar la intensidad del tratamiento sin resignar los resultados clínicos.
La Dra. Paola Ochoa, integrante del Servicio de Hematología y Trasplante Hematopoyético del Instituto Alexander Fleming, explicó que "Hoy, un número creciente de pacientes logra alcanzar y mantener remisiones duraderas tras el tratamiento de primera línea. Sin embargo, la recaída continúa siendo uno de los principales desafíos en el manejo de la enfermedad". La especialista también destacó que una gran parte de los pacientes necesita atravesar varias líneas terapéuticas durante la evolución del mieloma, lo que prolonga durante años los controles y las aplicaciones.
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Sobre los resultados obtenidos con la nueva inmunoterapia, la médica sostuvo: "Uno de los hallazgos más importantes de MagnetisMM-3 fue demostrar que, en los pacientes que alcanzaron una buena respuesta tras seis meses de tratamiento, fue posible espaciar la administración de elranatamab de una vez por semana a una vez cada dos semanas sin perder eficacia. El 80% mantuvo o incluso mejoró su respuesta y disminuyó la incidencia de eventos adversos graves, especialmente las infecciones que requieren hospitalización". Esa combinación entre menor frecuencia de aplicación y reducción de complicaciones representa un beneficio que trasciende el aspecto estrictamente farmacológico.
La Dra. Guillermina Remaggi, subjefa de la Unidad de Trasplante e Investigadora Principal de los Ensayos Clínicos de Mieloma Múltiple de FUNDALEU, señaló que "Los pacientes que han recaído a varios tratamientos previos, en especial si ya han recibido fármacos de las tres familias de drogas clásicamente utilizadas y son resistentes a uno o varios de sus mecanismos de acción, plantean un desafío terapéutico". También afirmó que "El advenimiento de tratamientos dirigidos contra la proteína BCMA, en particular los anticuerpos biespecíficos como el elranatamab, suman un arma muy útil y rápidamente disponible en el tratamiento de esta enfermedad", y agregó que la disponibilidad del medicamento en el país ofrece "una opción de tratamiento eficiente, de fácil aplicación y con un perfil de seguridad ya conocido, predecible y manejable".
Aunque el mieloma múltiple continúa siendo considerado una enfermedad incurable, los especialistas coinciden en que los avances terapéuticos modificaron de manera significativa el pronóstico durante las últimas décadas. La Dra. Remaggi afirmó que "Aunque hasta el día de hoy es considerada una enfermedad incurable, el desarrollo de nuevos tratamientos en las últimas décadas ha logrado que la sobrevida (y la calidad de vida) aumenten marcadamente y es posible que un porcentaje de pacientes logre la cura funcional". En ese contexto, la incorporación de nuevas alternativas busca ampliar las opciones disponibles para personas que ya atravesaron múltiples tratamientos, aunque el seguimiento prolongado y la necesidad de nuevas estrategias continúan formando parte del manejo habitual de la enfermedad.














