
El ahijado que complicó a su padrino: la historia de Ignacio Russo y Eduardo Coudet
Deporte09/08/2026
REDACCIÓNHace 25 años, el actual técnico de River lo sostuvo en brazos en su bautismo. Este sábado, el delantero de Tigre le convirtió el gol que agudiza su crisis.

Hace 25 años, Eduardo “Chacho” Coudet sostuvo en brazos a su ahijado, Ignacio Russo, durante su bautismo. Este sábado, ese mismo ahijado fue el autor del gol que complicó seriamente el futuro de su padrino como director técnico de River Plate.
El vínculo familiar se originó a fines de la década del ’90, cuando Coudet era futbolista de Rosario Central. Allí tuvo como entrenador a Miguel Ángel Russo, padre de Ignacio, entre los años 1997 y 1998, forjando una amistad que se extendió más allá del fútbol y alcanzó a sus familias.


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El gol de Nacho Russo significó el triunfo de Tigre por 1-0 sobre River en el partido disputado en Victoria por el Torneo Clausura. Esta derrota profundizó las dudas sobre la continuidad de Coudet al mando del equipo de Núñez.
En una ocasión, el propio Nacho Russo se refirió a la personalidad de su padrino y lo definió con humor: «Es un rompe huevos». Además, trazó un paralelismo entre su carácter y el de su padre al señalar: «Yo soy tranquilo, como Miguel, sereno, pero adentro de la cancha cambio completamente. Como Miguel. Como hijo y padre».
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La relación entre ambos también quedó registrada públicamente en las redes sociales. En 2016, después de que Coudet dejara de dirigir a Rosario Central tras una derrota en la final de la Copa Argentina precisamente ante River, Nacho le dedicó un mensaje. El joven futbolista compartió una fotografía junto a su padrino con la frase: «Gracias por todo padrino. Hasta pronto».














