
Canadá y Estados Unidos inician una nueva fase de tensión comercial con aranceles inminentes
Actualidad28/08/2026
REDACCIÓNTras negociaciones fallidas, el gobierno de Mark Carney anunció aranceles en dos semanas. Washington aplicará represalias en 2027.


Los nuevos aranceles anunciados por Canadá entrarán en vigor en dos semanas, marcando un primer paso en la escalada de la disputa comercial con Estados Unidos. Por su parte, la represalia estadounidense más significativa, un arancel del 50% sobre vehículos y autopartes fabricados en Canadá, no se aplicará hasta principios de 2027.
Este intercambio de medidas se produce luego de que el primer ministro canadiense, Mark Carney, decidiera poner fin a las negociaciones sobre un nuevo acuerdo comercial. La ruptura inició otra ola de imposición de aranceles entre los dos países, cuyo comercio bilateral anual supera los 872.000 millones de dólares.


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La tensión diplomática se vio agravada por comentarios filtrados del vicepresidente estadounidense, JD Vance. En una grabación de audio, Vance describió como «hilarante» el enfoque negociador de Carney, afirmando que los canadienses «terminan cediendo en muchos temas».
La retórica continuó en ascenso desde múltiples frentes. El presidente Donald Trump acusó repetidamente a Canadá de «estafar» a Estados Unidos, mientras que el primer ministro de Ontario, Doug Ford, le respondió al mandatario que «se fuera al diablo».
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Además, la fricción se remonta al primer gobierno de Trump y sus enfrentamientos con el entonces primer ministro, Justin Trudeau. En ese período, Trump se refirió a Canadá como el «estado número 51» y a Trudeau como su «gobernador».
En este contexto, el gobierno de Ottawa parece apostar por el resultado de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos, que se celebrarán en noviembre. Un triunfo demócrata en el Congreso podría limitar la autoridad de Trump, mientras que una victoria republicana podría fortalecerlo.
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Desde la perspectiva de la administración estadounidense, estas acciones se basan en una visión geopolítica que posiciona a Estados Unidos como una potencia hemisférica dominante. Funcionarios del gobierno consideran que Canadá contribuye poco a la defensa regional y se beneficia de manera desproporcionada del comercio.
El primer ministro Carney manifestó públicamente la posibilidad de que Canadá siga un rumbo distinto y se distancie de su vecino. «No podemos depender de las alianzas tradicionales cuando las reglas del juego han cambiado radicalmente», señaló el mandatario canadiense.
Este enfoque contrasta con el de México, que parece optar por una integración económica aún más estrecha con Estados Unidos. Mientras tanto, otros socios comerciales en Europa y Asia observan la postura canadiense como un posible modelo para sus futuras relaciones con la administración Trump.
Fuente: BBC.















