Una comparsa de esquila recorre la Patagonia y sostiene a 18 familias con 60.000 ovejas

Actualidad04/09/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

José García, con 17 años de oficio, lidera una cuadrilla que superó la erupción volcánica de 2011 y hoy busca recambio generacional.

Esquila
Esquila

La erupción volcánica de 2011 modificó la producción ganadera en la Patagonia y golpeó a las comparsas de esquila. Antes de ese fenómeno, la cuadrilla de José García llegó a trabajar con 80.000 ovejas por temporada, pero la crisis obligó a muchos productores a cerrar sus establecimientos. Con la reducción de las majadas, el trabajo disminuyó y su equipo tuvo que buscar alternativas para sostenerse.

Actualmente, García conduce una comparsa que esquila unas 60.000 ovejas por temporada, una actividad que conoce desde hace 17 años. Su estructura genera trabajo para 18 familias que dependen del movimiento de la esquila durante buena parte del año. El equipo se desplaza principalmente por la zona de Bariloche y Comallo, aunque también recorre establecimientos más lejanos.


OTRAS NOTICIAS:

Tren del ValleRío Negro, Neuquén y el CFI planificarán la conectividad para Vaca Muerta y el Alto Valle

En el sector, a este tipo de cuadrillas se las conoce como una “máquina familiar”, una expresión que no se refiere al equipo sino a toda la organización. García llegó a liderar su propia comparsa tras años de trabajar para otras, habiendo compartido inicialmente el oficio con su padre y su hermano. Con el tiempo, esa primera organización se transformó en una estructura mucho más grande.

Tras la crisis del volcán, la familia García decidió ampliar su radio de trabajo y durante varios años se trasladó más al sur. Mientras tanto, los productores de la región comenzaron a recomponer sus rodeos y los vínculos previos permitieron que la comparsa regresara a la zona. «Por conocernos y por ser un nombre bien recomendado, empezamos de vuelta a agarrar ovejas acá en la zona», relata el contratista sobre la importancia de la confianza en el rubro.


OTRAS NOTICIAS:

Guillermo "Willie" PaatsWillie Paats pidió ampliar la oferta turística de Península Valdés durante todo el año

Con los años, el oficio también ha cambiado y ya no alcanza con la rapidez, sino que el manejo del animal y la calidad del trabajo son fundamentales. García explica que el cuidado es clave para mantener la relación con los productores. En ese marco, la capacitación ocupa un lugar importante, con el programa Prolana participando en la formación de esquiladores y acondicionadores de lana.

Sin embargo, uno de los principales desafíos que enfrenta el sector es el recambio generacional, ya que las condiciones del trabajo pueden desalentar a los más jóvenes. La vida itinerante, las jornadas extensas y el clima adverso son factores determinantes. «El joven no se anima a venir», lamenta García al referirse a la falta de nuevos trabajadores para sostener el oficio.


OTRAS NOTICIAS:

Merluza HubbsiSanta Cruz se asegura 7.650 toneladas de merluza con un acuerdo de intercambio con Chubut

La temporada de esquila está lejos de ser sencilla, ya que suele comenzar los primeros días de agosto y se extiende por meses. El trabajo diario puede verse condicionado por la lluvia, la nieve o las bajas temperaturas. Además, el mal estado de los caminos rurales a menudo dificulta el traslado de los equipos, los trabajadores y los animales.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17