
NASA observa capa invisible que afecta GPS con irregularidades inesperadas
Actualidad07/09/2026
REDACCIÓNMisión pionera observa capas E esporádicas de la ionosfera desde cinco puntos, revelando configuración irregular y ofreciendo nuevas pistas.



Una misión de la NASA ha revelado irregularidades y ondulaciones inesperadas en las “capas E esporádicas”, estructuras atmosféricas invisibles que pueden modificar las señales de radio y afectar sistemas de posicionamiento como el GPS. Este hallazgo, logrado mediante un método de observación simultánea, proporciona nuevas pistas sobre un fenómeno conocido desde hace décadas.
Estas capas se forman a unos 100 kilómetros sobre la superficie terrestre, en una región de la atmósfera invisible al ojo humano. A pesar de su carácter imperceptible, son capaces de modificar la propagación de las ondas de radio, un fenómeno de interés científico.


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La formación de las capas E esporádicas ocurre en la ionosfera, donde la radiación solar ioniza gases atmosféricos, creando plasma. A esta altura también llegan restos de meteoros que, al desintegrarse, liberan metales como el hierro y el magnesio, contribuyendo a la concentración de plasma.
Debido a sus propiedades, estas estructuras pueden funcionar como espejos para ciertas ondas de radio, causando que las señales se propaguen de manera inesperada. Este comportamiento puede extender el alcance de las transmisiones o complicar la interpretación de radares y sistemas de comunicación, introduciendo dificultades en el funcionamiento de sistemas de posicionamiento como el GPS.
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Hasta ahora, estudiar estas capas presentaba un desafío significativo para los científicos, ya que se encuentran demasiado altas para los globos meteorológicos y demasiado bajas para ser analizadas de cerca por los satélites. Los cohetes sonda, aunque útiles, ofrecían mediciones limitadas a una única trayectoria de vuelo.
El experimento SpEED Demon fue lanzado el 24 de agosto de 2022 desde las instalaciones Wallops de la NASA en Virginia, modificando el esquema tradicional de observación. Este vehículo principal liberó cuatro pequeñas sondas una vez que ingresó en la capa, permitiendo obtener información simultánea desde cinco puntos.
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Los resultados, publicados en el *Journal of Geophysical Research: Space Physics*, demostraron que la capa no era una superficie uniforme y plana, sino que presentaba irregularidades y ondulaciones. Durante el descenso, se detectaron dos máximos diferenciados en la concentración de plasma, y una de las hipótesis es que esta estructura podría estar vinculada con inestabilidades de Kelvin-Helmholtz, aunque esta explicación no está confirmada.
La misión demostró la viabilidad de utilizar múltiples sondas para estudiar simultáneamente distintas zonas de la ionosfera, abriendo una nueva vía de investigación. El equipo ya aplicó una estrategia similar en los eclipses solares de 2023 y 2024, y una misión sucesora, denominada SEED, fue lanzada en junio de 2025 desde las Islas Marshall.
A pesar de estos avances y las nuevas observaciones que permiten reconstruir el comportamiento de las capas desde múltiples puntos, la NASA aún busca comprender por qué se forman y evolucionan estas estructuras ionosféricas. Además, estas capas muestran patrones estacionales, apareciendo con mayor frecuencia durante el verano local.















