
Brasil define su elección presidencial con un pronóstico de empate técnico entre Lula y Bolsonaro
Política27/09/2026
REDACCIÓNSondeos de Datafolha a una semana de la primera vuelta del 4 de octubre muestran a Lula con 47% y Flávio Bolsonaro con 45% en balotaje.



En un hipotético segundo turno, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva alcanzaría un 47% de la intención de voto, apenas dos puntos por encima del 45% que obtendría el senador Flávio Bolsonaro. Esta paridad se registra a solo una semana de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, programada para el próximo 4 de octubre.
De cara a esa primera instancia, el último sondeo de la consultora Datafolha otorga al candidato del Partido de los Trabajadores (PT), de 80 años, un 40% de los votos. Por su parte, el representante del Partido Liberal (PL), de 45 años, alcanza el 36% de la intención de voto.


OTRAS NOTICIAS:
El resto de los postulantes se reparte entre Augusto Cury (5%), Ronaldo Caiado (4%), Renan Santos (3%), Romeu Zema (1%) y Samara Martins (1%). Además, se registra un 5% de votos en blanco o nulos y un 2% de votantes indecisos.
Con un margen de error de dos puntos porcentuales, la definición en primera vuelta resulta poco probable. Esto se debe a que ninguno de los candidatos se aproxima al 50% de los votos válidos necesario para evitar un balotaje, fijado para el 25 de octubre.
OTRAS NOTICIAS:
En la recta final, el comando de campaña del oficialismo ha volcado su estrategia a captar electores indecisos y contener el voto en franjas socioeconómicas clave. Para ello, el Gobierno dictó la prohibición de las apuestas deportivas y casinos en línea, además de relanzar el programa de renegociación de deudas “Desenrola”.
Por otra parte, la gestión de Lula aplicó un reajuste del 15% en el subsidio Bolsa Família. Estas iniciativas buscan recuperar terreno entre las mujeres de menores ingresos y consolidar el respaldo en la región del Nordeste, donde el actual mandatario se impone por 55% contra un 25% de su rival.
OTRAS NOTICIAS:
Desde la oposición, Flávio Bolsonaro, quien asumió la representación de la derecha tras la inhabilitación de su padre, recortó distancias con un discurso centrado en la inflación, la seguridad y el costo de vida. Su campaña se apoya principalmente en los principales distritos electorales del Sudeste, como San Pablo y Río de Janeiro.
La disputa también se profundizó en el terreno digital con el despliegue de redes de voluntarios en redes sociales y sistemas de mensajería. En el oficialismo se organizaron los “Portavoces de Lula”, mientras que la oposición impulsó la red “Direita Já” para incidir en el electorado no definido.















